En su comentario del 12º Domingo del Tiempo Común, Mons. Oscar Ojea comienza recordando que “los apóstoles sabían muy bien que seguir a Jesús iba a traer consecuencias, que la coherencia con el Evangelio iba a generar persecución, y esto lo vivimos hoy y lo vivieron también las primeras comunidades cristianas”. De ahí que el texto día por tres veces: “No tengan miedo”, palabras en las que ve “como asegurando que él nos va a cuidar, que él va a estar con ellos; que, así como cuida a los pájaros también a ellos, que valen más que muchos pájaros, los cabellos de sus cabezas están contados”.