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Así como Santiago, San Isidro Labrador también se apareció para guiar a los cristianos a la victoria

Así como Santiago, San Isidro Labrador también se apareció para guiar a los cristianos a la victoria

En la batalla de las Navas de Tolosa, el 16 de julio de 1212, se definió así como en Poitiers o en Lepanto, el futuro de la Cristiandad. En Poitiers (732) Carlos Martel frenó el avance musulmán liderado por Abd Allah al-Gafiqi, que allí resultó muerto; en las Navas de Tolosa castellanos, aragoneses, navarros, leoneses, portugueses y de otros reinos cristianos, dieron el impulso decisivo a la reconquista española, contra las tropas también superiores en número de Muhammad al-Nasir, quebrando el espinazo del poderío islámico en Europa.

Catedral de Buenos Aires inaugura exposición sobre la Sábana Santa

Catedral de Buenos Aires inaugura exposición sobre la Sábana Santa

La Catedral Metropolitana de Buenos Aires, Argentina, inauguró recientemente la exposición “¿Quién es el Hombre de la Sábana Santa? Una búsqueda de huellas”. La exposición itinerante, promovida por la Fundación Santo Sudario Argentina con el patrocinio de la Soberana Orden de Malta, permanecerá abierta al público hasta el 2 de mayo.

La mujer perdonada, ¿Jonás o el diluvio?

La mujer perdonada, ¿Jonás o el diluvio?

Cualquiera que lea los Evangelios con piedad tiene una vaga idea de lo infinita que es la misericordia divina. Durante toda la vida de Nuestro Señor, no vemos un acto que no se haga por la salvación de los hombres y por su amor. Apenas la semana pasada contemplamos la hermosa y conmovedora parábola del hijo pródigo, capaz de infundir confianza en los pecadores más empedernidos. Pero esta misma bondad, puesta en parábola, ayer domingo, se manifiesta en la persona de Jesús.

San José: El Cruzado de Luz

San José: El Cruzado de Luz

 En su libro, San José: ¿Quién lo conoce? Monseñor João Clá Dias, EP, desvenda una visión inédita del esposo de María Santísima y revela la altísima misión que le cabe en la implantación del Reino de Ella. Transcribimos aquí algunos de los trechos compuestos por el fundador de los Heraldos del Evangelio para la introducción de esta obra:

¿Dispuesto a hacer cualquier cosa por la paz?

¿Dispuesto a hacer cualquier cosa por la paz?

La situación en el mundo avanza hacia una inestabilidad cada vez mayor. En el campo civil, el conflicto ruso-ucraniano ha revuelto y alborotado cuentas, inversiones y bolsillos. En tierras tan alejadas de Rusia como las nuestras, el precio del petróleo, por ejemplo, alcanza niveles sin precedentes: estos son los reflujos no deseados de la economía mundial. En el campo eclesiástico abundan las noticias que no merecen ser reportadas, y nos abstenemos de ellas.

La Gloria del Calvario

La Gloria del Calvario

La transfiguración del Señor, como su nombre lo indica, fue la manifestación visible de la divinidad y de la gloria de Jesucristo en el Tabor —nombre que en hebreo quiere decir “el abrazo de Dios”—, de manera que los tres Apóstoles para ello escogidos por el propio Cristo, quedasen por así decir marcados por la visión de la divinidad y no se “escandalizasen” pocos días después cuando se iniciaba su Pasión, al verlo “transfigurado” por el dolor en el Huerto de los Olivos…

Levántate Señor, defiende tu causa

Levántate Señor, defiende tu causa

Quieren hacer desaparecer, a los ojos de los hombres, las piedras vivas de la Civilización Cristiana. No soportan, en su maldad diabólica, su existencia. Temen que el santo esplendor de ellas atraiga los corazones de los hombres de hoy, inmersos en la tristeza de un mundo entregado al pecado, hacia las cosas del Cielo.

La Virgen es la obra eminente de Dios, la grandeza del poder creador de Dios

La Virgen es la obra eminente de Dios, la grandeza del poder creador de Dios

El principio de eminencia, que enuncia San Lorenzo de Brindisi diciendo que “Todo aquello que de virtud, de santidad, de bondad ha encontrado Dios en la Iglesia y en el paraíso, en los hombres y en los ángeles, lo tomó para adornar a la Virgen con la dignidad del Hijo Unigénito, a fin de que ella fuese el paraíso y las delicias de Dios”, se nutre de la piedra angular de la mariología, que no es otra que la excelsa condición de María como Madre de Dios.