Mons. Lugones en las patronales: "No hay paz sin justicia social"

Mons. Lugones en las patronales:

Con una misa y procesión, la Iglesia en Lomas de Zamora inició sus actividades pastorales y renovó el llamado a la cultura del encuentro, la amistad social y a "vocacionalizar" todos los ámbitos. 

La comunidad diocesana de Lomas de Zamora celebró su fiesta patronal en honor de Nuestra Señora de la Paz con una misa y posterior procesión realizadas en la plaza Victorio Grigera, frente a la catedral. La celebración fue presidida por el obispo diocesano, monseñor Jorge Lugones SJ, y marcó el inicio de las actividades pastorales del año, luego del Año Santo Jubilar y a poco más de un mes del cierre del Año Vocacional y la apertura de un Tiempo Vocacional.

La Eucaristía fue concelebrada por el obispo auxiliar, monseñor Fernando Rodríguez; el obispo emérito de Venado Tuerto, monseñor Gustavo Help; el vicario general y párroco de la catedral, presbítero Hugo Barrios, junto a sacerdotes de la diócesis. Participaron también autoridades civiles, entre ellas el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín; el director provincial de Cultos, Juan Ignacio Torreiro; la secretaria de Relaciones con la Comunidad, Marina Lesci; y la directora de Culto del municipio, Sandra Bartalini.

Recuperar la cultura del encuentro

Al inicio de la celebración, monseñor Lugones invitó a pedir a la Virgen María "el don de la paz y el deseo de que seamos constructores de la paz".

En ese marco, evocó la propuesta del papa Francisco sobre la "cultura del encuentro" y subrayó la necesidad de recuperarla en el contexto actual del país. "Francisco nos hablaba de la amistad social y del deseo de la justicia social. Cuánto necesitamos hoy esa amistad social", expresó.

El obispo afirmó que "no hay paz sin justicia social" y recordó que se trata de una convicción propia de la Doctrina Social de la Iglesia. "Venimos a construir la paz con María. Tenemos que poner el hombro a esto; por eso la amistad social y la cultura del encuentro siguen vigentes", sostuvo.

La vivencia vocacional

En su homilía, centrada en el pasaje de la Anunciación y en la dimensión vocacional, el pastor diocesano señaló que la diócesis inicia el segundo año vocacional, dedicado a "La vida espiritual: la vocación y la vida en el Espíritu". Al reflexionar sobre el sentido de la espiritualidad, explicó que se trata de "vivir una relación vital con el Espíritu de Dios" en la vida cotidiana.

 

Asimismo, destacó que responder a una vocación implica un compromiso definitivo y una entrega total. "El 'sí' es un hágase que pone toda la vida en juego; seguir este llamado puede transformarlo todo, aun cuando no siempre sea con gozo", afirmó, al tiempo que invitó a dejarse moldear según el estilo de Jesús.

Hacia el final, monseñor Lugones encomendó a la comunidad diocesana a Nuestra Señora de la Paz y a san José, para que ayuden a "escuchar, asimilar, madurar y confiar en el compromiso de la vocación", en el servicio al pueblo de Dios y en el anuncio del Reino.

De acuerdo con el calendario diocesano 2026, el 16 de marzo se celebrará una Eucaristía de acción de gracias por el Año Vocacional, que dará inicio formal a un Tiempo Vocacional orientado a "vocacionalizar" todos los ámbitos de la vida pastoral.

El camino continuará hasta el jubileo del Seminario Diocesano en 2027-2028, con un acento puesto en la vida espiritual durante 2026 y en la dimensión misionera de toda la Iglesia en 2027, en clave sinodal y evangelizadora.

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