El Arzobispo de Teherán-Isfahán, Cardenal Dominique Mathieu, se reunió con el Papa León XIV el 11 de marzo, después de presenciar los primeros días de los enfrentamientos militares en la capital iraní.
Mathieu había estado al frente de la Iglesia Católica en Irán, que cuenta con unos 2.000 miembros, pese a las continuas protestas antigubernamentales, las amenazas de Estados Unidos e Israel contra el régimen y su propia recuperación de graves problemas de salud.
Italia cerró su embajada en Teherán, y la residencia del cardenal se encuentra dentro del recinto, por lo que el arzobispo tuvo que marcharse junto con la representación diplomática. Después tomó un vuelo desde Azerbaiyán a Roma, adonde llegó el fin de semana pasado.
Se desconocía el paradero de Mathieu después de que el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenaran ataques conjuntos contra Irán el 28 de febrero que mataron al líder supremo de Irán, Ali Khamenei. En respuesta, Irán lanzó ataques contra bases y fuerzas estadounidenses, contra Israel y contra los Estados del Golfo.
El cardenal belga de 62 años, perteneciente a la Orden de Frailes Menores Conventuales, se convirtió en Arzobispo de Irán en 2021 y fue creado cardenal por el Papa Francisco en 2024.




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