«La visita es un gran regalo que el Papa León XIV le hace a la Iglesia en América Latina”

«La visita es un gran regalo que el Papa León XIV le hace a la Iglesia en América Latina”

El sacerdote italiano Mattia Ferrari y la referente de la UTEP Laura Cibelli analizaron el Encuentro Regional de Movimientos Populares que tiene previsto, entre el martes 27 de octubre y el miércoles 28, consensuar un documento que será entregado al pontífice durante el tramo argentino de su viaje, en noviembre próximo.

 

Por: Gustavo Montiel

@_gusmont

En la sede de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) en el barrio porteño de Constitución, dialogó con el sacerdote italiano Mattia Ferrari, capellán de Mediterránea Saving Humans, una asociación de rescate marítimo en el Mar Mediterráneo Central, y coordinador general del Encuentro Mundial de Movimientos Populares y con Laura Cibelli, referente de la UTEP. Ambos forman parte del equipo que lleva a cabo la organización del Encuentro Regional de Movimientos Populares, que se va a llevar a cabo este martes 27 de octubre y el miércoles 28 en La Matanza. Allí, durante dos jornadas de trabajo, delegaciones de movimientos populares de América Latina debatirán la encíclica Magnifica Humanitas “desde la experiencia de quienes construyen comunidad todos los días en los barrios populares” junto a representantes del Vaticano.

De allí saldrá un documento regional que será entregado al Papa León XIV durante su visita al país, prevista para noviembre. Los movimientos tienen previsto cerrar el Encuentro con una peregrinación a pie que culminará con una misa en el predio “Las 3T”, del barrio Puerta de Hierro, presidida por el arzobispo de La Plata y presidente de la Comisión Episcopal de Cáritas Argentina, Gustavo Carrara, y por el arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo.

En la sede de la UTEP y adyacencias, personas en situación de calle, algunos quizás golpeados por adicciones, otros por la intemperie, hacen fila o se sientan en las veredas, a la espera de una las raciones de comida que reparten en el lugar. En un primer piso del edificio de la calle Echeverría, los organizadores reservan un pequeño salón donde se concreta la nota con Tiempo.

-¿Qué reflexión les genera la confirmación del viaje apostólico del Papa León XIV a América Latina?

Mattia Ferrari: -Creo que es un gran regalo que el Papa León XIV hace a la Iglesia en América Latina, especialmente a Uruguay, Argentina y Perú. Y es muy importante también, porque cuando el Papa hace estos viajes, es para confirmar a los hermanos en la fe. Y esto significa confirmar la fe, pero también confirmar la evangelización, el compromiso social, confirmar todo lo que la Iglesia hace en el nombre de Jesús, de Cristo. Entonces, cuando el Papa hace estos viajes es un regalo. Hay que estar muy contentos. Especialmente, hay que vivir estos encuentros que el Papa va a hacer no sólo como eventos, sino también como etapas del camino que la Iglesia y cada uno está haciendo.

Laura Cibelli: -Nos da mucha felicidad. Primero que esté bien de salud, y que pueda estar haciendo este viaje, que es largo, difícil, porque tiene que recorrer tres países grandes. América del Sur es muy grande. Y después, lo que significa que venga un Papa a la Argentina, y en particular el Papa León. Nos quedamos siempre con las ganas que Francisco hubiera podido volver a su tierra. Y creemos que hoy el Papa León no sólo lleva su voz, y nos da esperanza esta idea de volver a un pueblo con una mirada humanista. Estamos atravesando tiempos muy duros, y que pueda venir a acompañarnos para nosotros es muy importante.

-Padre Ferrari, ¿cómo evoluciona y se desarrolla el Encuentro Mundial de Movimientos Populares desde que usted coordina su plataforma?

–Esto fue un espacio de fraternidad que Francisco quiso construir porque, en su experiencia como pastor, él cuando fue arzobispo de Buenos Aires, conoció a los cartoneros, a los trabajadores de la economía popular. Y conoció, a través de ellos, a los movimientos populares. Y Francisco entendió que los movimientos populares son sujetos nuevos de la historia. Y que la Iglesia, pero también la política, la sociedad, la economía, todos tienen que reconocer a los movimientos populares como un protagonista de este tiempo.

Francisco fue muy claro: sin los movimientos populares, la democracia tiene problemas, porque sólo a través de los movimientos populares es posible involucrar a los pueblos en su lucha. Por eso Francisco, cuando fue elegido como papa, quiso construir este camino y quiso a los trabajadores de la economía popular de la Argentina empezar este camino también con los Sin Tierra de Brasil y movimientos populares de todo el mundo para que pudieran articularse y caminar junto a la Iglesia. El Papa León XIV quiso confirmar este camino, y hace un año hubo el quinto encuentro mundial de los movimientos populares. Aquí el Papa León XIV también fue muy claro: es importante seguir este camino con humildad y con perseverancia, porque es importante que a través de los movimientos populares todos los pobres del mundo puedan organizarse, construir desde abajo, juntos, solidaridad, y luchar juntos.

–¿Qué expectativas tienen para este Encuentro Regional de Movimientos Populares que se va a concretar en La Matanza?

LC: –Una reflexión que me parece importante no es algo que ha sido común de hablar de un Papa y su continuidad con otro Papa en un mismo proyecto. Y eso es muy lindo, porque es Francisco, pero es León. Y es un proyecto común y no es un proyecto cualquiera. Esto de volver a poner a la humanidad en el centro el amor al otro, el compromiso y nosotros en los movimientos populares, ¿por qué surgimos en América Latina? Porque en realidad salimos a resolver problemas de forma colectiva en la calle, tanto en la lucha, pero en la organización. Porque, ¿de dónde surge? Surge de los problemas cotidianos y tratar de enfrentarlos colectivamente. Ese es el espíritu del encuentro, de los movimientos: poder tener un espacio de diálogo para volver a tener esta agenda que tiene que ver con Tierra, Techo y Trabajo que son tres temas centrales, pero también discutir lo que nos plantea León con su última encíclica Magnifica Humanitas, donde también discute qué mundo queremos con las nuevas tecnologías. No estamos hablando de estar en contra de la tecnología sino (analizar) al servicio de quién y para qué, y esa ganancia también a quienes les queda. Entonces, creo que ese encuentro tanto con la iglesia como con los movimientos sociales, es en el amor. Y es tratar de transformar la vida que tenemos. No es justo que en el mundo haya gente que no tenga agua potable, que no coma, o que coman una vez al día, cuando estamos llenos de riqueza. Hay un problema en este mundo, hay que barajar y dar de nuevo.

-Padre Ferrari, más allá del documento que se va a trabajar y consensuar luego de las dos jornadas del Encuentro Regional, ¿cuál es la problemática más urgente que observa en América Latina?

MF: -Las problemáticas son muchísimas, porque hay también muchos problemas que tienen una conexión entre ellos. Y Magnifica Humanitas, como Laura decía, es muy capaz de conectar estos desafíos porque, por ejemplo, el desafío del narcotráfico es un gran desafío, muy conectado con el desafío de la soledad y con el desafío del problema económico y financiero sobre el trabajo. Si nosotros no vemos la conexión de estos desafíos, no podemos resolver nada o casi nada, porque el problema del narcotráfico por supuesto es un problema que hay mafias que hacen eso. Pero también es un problema de que hay gente que está sola, pobre, que no tiene posibilidad de rescatarse a sí misma desde la pobreza o de las nuevas formas de esclavitud. Y entonces, es muy fácil para estas personas caer en la droga. Entonces, si no vemos esta conexión, va a ser un problema muy grande. Y también hay un desafío que se está haciendo cada año más grande, que es el desafío ambiental, y todavía no vemos soluciones desde los poderosos.

-Al decir que todo está interconectado, ¿cómo evalúan el resultado de las elecciones en Brasil?

LC: – Nos da mucha alegría que haya ganado Lula, en términos de lo que significa. Por supuesto que hay un montón de cosas para resolver en Brasil, y nosotros pedimos que haya ese diálogo con los movimientos de allá, porque sobre todo en Brasil está el MST y hay un montón de organizaciones que siguen atravesando un montón de problemas sociales que no están resueltos. Creemos que el nuevo gobierno de Lula tiene que afrontar esos problemas, esa brecha entre riqueza y pobreza y derechos laborales pero bueno, es una esperanza. Porque Bolsonaro, y para nosotros los argentinos, Milei, este tipo de gobiernos, son una aberración a la democracia, a la justicia social, al diálogo. Hoy la relación que tenemos con el gobierno de Milei es el no diálogo. No solo no dialoga: insulta, reprime y todos los días está generando peores condiciones en el país.

¿Cómo consideran que debería dialogar la política con los movimientos sociales, con los pobres?

MF: -Es muy importante que la política entienda esto: que tenemos que buscar siempre, como decía Francisco, la cultura del encuentro, y no la polarización. Y los movimientos populares son muy importantes, porque si la política los involucra, involucra a los pobres como sujetos de la política. Cuando la política piensa ‘yo puedo resolver estos desafíos’ y lo hace sola, sin involucrar a los pobres como sujetos de la política, siempre fracasa. Por eso es muy importante escuchar, involucrar y practicar la cultura del encuentro, porque es la única vía a través de la cual se pueden resolver juntos los desafíos del mundo de hoy.

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