Semana Santa en Nicaragua tuvo iglesias “llenas de fieles” en medio de restricciones y el asedio de la dictadura

Semana Santa en Nicaragua tuvo iglesias “llenas de fieles” en medio de restricciones y el asedio de la dictadura

El P. Edwing Román, sacerdote nicaragüense en el exilio, señaló que la Semana Santa 2026 en Nicaragua se vivió con iglesias “llenas de fieles”, pero con una serie de restricciones y prohibiciones, como la imposibilidad de realizar procesiones en las calles.

Por Walter Sánchez Silva.

La Semana Santa en Nicaragua “se celebró de manera atípica, muy fuera de expresarlas en libertad religiosa. Gracias a Dios los templos se vieron llenos de fieles de todas las edades, aun traspasando el asedio de policías o de personas infiltradas”, dijo el sacerdote vicario de la parroquia Santa Agatha en Miami, Florida (Estados Unidos), en declaraciones a ACI Prensa.

El sacerdote dijo que este es un nuevo año, desde 2022, en que “la dictadura de Rosario Murillo y Daniel Ortega prohibió procesiones del Vía Crucis en las calles y vías públicas. Las celebraciones religiosas se limitaron al interior de los templos, patios o atrios bajo vigilancia policial”.

“Miles de actividades de Cuaresma y Semana Santa fueron canceladas otra vez, como por ejemplo romerías en grupos, mayordomías donde se reunían cienes de fieles para organizar el traslado de flores o imágenes, o la misma cruz, para ser llevadas a los templos en procesión, con música y pólvora; o la judea (n.d.r. la representación de la Pasión de Cristo) en todo el país”, prosiguió.

Sin embargo, resaltó el P. Román, y “a pesar de las restricciones, la fe se mantuvo porque miles de fieles asistieron a las iglesias, aún con la gran propaganda que el régimen hizo para que fueran a las playas y centros turísticos del país, cuyos dueños en su mayoría son sandinistas, es decir personas afines a la dictadura”.

“Irónicamente los medios oficialistas fueron los que se adueñaron (hasta para subirse a un altar mayor en plena celebración) para tomar fotos dentro de las iglesias para su propaganda  política y así negar que haya  prohibiciones y afirmar como en su comunicado reciente que todo está ‘normal’”, denunció.

El 31 de marzo, Christopher Landau, Subsecretario de Estado de Estados Unidos, denunció que la dictadura de Nicaragua prohíbe las procesiones públicas de Semana Santa y expresó su deseo de ver “el día en que nuestros amigos nicaragüenses recuperen su libertad religiosa”.

Respondiendo a Landau, el gobierno de Nicaragua publicó una nota  titulada “Falso de toda falsedad”, en el que “desmiente categóricamente las acusaciones perversas que han emitido voceros del gobierno norteamericano” respecto a las actividades religiosas de Semana Santa.

Agrega que “en toda Nicaragua se realizan miles de actividades religiosas, católicas y de iglesias cristianas y evangélicas”.

Sin embargo, la nota de la dictadura no precisaba que la prohibición del régimen para las actividades de Semana Santa se refiere esencialmente a la restricción de que sean públicas, es decir, que se mantengan dentro de las iglesias y que no salgan a las calles. Y si salen son controladas por la policía.

Martha Patricia Molina, investigadora y autora del informe Nicaragua: Una Iglesia perseguida, dijo a ACI Prensa que, hasta la fecha y desde 2019, son más de 28.900 las procesiones y actos de piedad popular prohibidos por la dictadura para que no se realicen en las calles del país.

Otro sacerdote exiliado que fue consultado por ACI Prensa, que prefiere mantenerse en el anonimato para evitar represalias de la dictadura, coincide en señalar la amplia cobertura de los medios afines a la dictadura de las actividades de Semana Santa.

“Este año inusualmente muchos medios dieron cobertura”, dijo. “Quiero leer entre líneas que se dio más como una situación de temor del gobierno por la situación y las sanciones con Venezuela, Cuba e Irán, pero son conjeturas mías”, añadió.

Un tercer sacerdote exiliado, que también desea mantenerse anónimo para evitar represalias del régimen, resaltó que “no hubo Misa Crismal en las diócesis sin obispo presente” y tampoco procesiones públicas, pero los fieles se ingeniaron para hacerlas, siempre “con la creatividad del pueblo de Dios”.

Las diócesis que no tienen a sus obispos presentes en Nicaragua son Matagalpa y Estelí, a cargo de Mons. Rolando Álvarez, exiliado en Roma y que estuvo el Viernes Santo en la adoración de la cruz en la Basílica de San Pedro en el Vaticano; Siuna, liderada por Mons. Isidoro Mora; y Jinotega, cuyo pastor es Mons. Carlos Herrera, exiliado en Guatemala.

 

A pesar de la vigilancia, de tener agentes de la dictadura infiltrados en las comunidades parroquiales y del intento del gobierno que “busca aparentar que todo está bien cuando se mantiene la persecución”, este último sacerdote subrayó que “el pueblo de Dios está firme”.

La palabra del Cardenal Brenes

El Jueves Santo, al finalizar la Misa Crismal en la Catedral de Managua, el Cardenal Leopoldo Brenes dio unas declaraciones a los medios presentes en el templo, respondiendo a una pregunta sobre cómo iba la Semana Santa en el país.

“He tenido comunicación con algunos de mis hermanos obispos y algunos sacerdotes. Algunos me han enviado algunas imágenes, porque yo siempre digo (que) las imágenes comprueban cómo está la cosa. Me han mandado algunas imágenes, cómo ha sido la participación en sus catedrales, como también en sus parroquias, y qué es lo que vemos aquí, el trabajo grande de los sacerdotes, y que la gente, con toda generosidad, con toda libertad, se han podido acercar a sus templos y están viviendo su fe, que creo que es lo más importante”.

La actividad más multitudinaria de la Semana Santa en Nicaragua fue probablemente el Vía Crucis de Viernes Santo, un evento de más de cuatro horas realizado en la Catedral de Managua, que reunió a miles de fieles dentro del terreno que rodea a la iglesia y que hace parte del predio del templo más importante del país.

En León, otra diócesis en la que el régimen permite algunas actividades, las celebraciones se realizaron, en el caso de la catedral, en el interior del templo y no en las calles, como el Cortejo procesional del Cristo Yacente en Viernes Santo.

La homilía de Mons. Báez el Domingo de Resurrección

Mons. Silvio Báez, Obispo Auxiliar de Managua, en el exilio desde 2019, presidió la Misa del mediodía el Domingo de Resurrección en la parroquia Santa Agatha en Miami, donde señaló que “al resucitar al Crucificado, Dios revela no solo el triunfo de su fuerza sobre el poder destructor de la muerte, sino también la victoria de su justicia por encima de las injusticias de los hombres”.

“La esperanza nueva que introduce Jesús en el mundo sólo es posible proclamarla desde la fe en un Dios que no abandona a las víctimas. Un Dios liberador que no se acomoda a las pretensiones de los poderosos ni sigue los caminos marcados por los dueños del mundo. Ante el Señor Resucitado, debemos preguntarnos de parte de quién estamos: ¿de parte de los que crucifican o de los crucificados?”.

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