Para el intendente, la obra de teatro que desató el escándalo "se pasa de la raya"

Para el intendente, la obra de teatro que desató el escándalo

Se trata de Luis Castellanos, a cargo de la municipalidad de Rafaela, que organizó el festival en su teatro. Allí subió a escena una pieza en la que desnudos abrazan una estatua de Francisco y mujeres colocan un pañuelo verde en una imagen de María.

Una de las voces que aún no se había pronunciado respecto a la polémica que se desató en el Festival de Teatro de Rafaela con la obra DIOS, era la del intendente Luis Castellano. La obra había generado un fuerte repudio de la Iglesia porque en un momento los actores se desnudan y les cuelgan pañuelos verdes a la imagen de la Virgen y del Papa Francisco. En ese contexto, Castellano dialogó hoy con la prensa y manifestó que fue innecesaria esa puesta en escena y se comprometió a revisar el contenido en las próximas ediciones.

"Por mi condición siento que faltarle el respeto a los símbolos de la religiosidad es un tema que no va. Es innecesario. Se pueden expresar diferentes ideas, tener diversidad de opiniones como lo ha expresado este Festival a lo largo de su historia. Pero cuando ya se pasan límites que ofenden a un grupo de gente sobre todo en el temas religioso, tan sensibles, me parece que se están pasando de la raya. Y me parece que eso tiene que tener una revisión. Y tiene que ver con la matriz con las que se eligen las obras. Y eso es lo que vamos a tener que empezar a mirar", señaló el intendente peronista.

Luego que la noticia trascendió y tras el impacto negativo que tuvo en la zona, de muchos creyentes católicos, Castellano mantuvo reuniones con gente de su equipo, principalmente de la Secretaría de Cultura y también con autoridades de la Iglesia. "El Festival no tiene que ser motivo de división: el festival es lo que es por su público y al que más hay que respetar es al público. Y en algún sector ese público se ha sentido agraviado y es algo a tener en cuenta".

Porque además se nos ha metido otra grieta nacional dentro del festival. Y no quiero que el festival sea aprovechado políticamente ni de un lado ni del otro. Porque estamos poniendo en juego algo que es muy preciado para nosotros y se hace con fondos públicos y es de la ciudad. No tiene que ser de nadie el festival. No tiene que politizarse", agregó.

En su reunión con el obispo Luis Fernández, quien reaccionó de inmediato con un comunicado alusivo al agravio que sintieron los católicos por la obra, el intendente confesó que fue en buenos términos. "Tuvieron una opinión mesurada y que tuvo que pronunciarse por la ofenda a los símbolos católicos como se hubiera hecho a cualquier símbolo de cualquier religión que se exprese. Es ahí en ese límite muy delgado donde pasamos de la diversidad a la ofensa. Es al público que tenemos que respetar porque le da vida al festival", dijo.

Por último aprovechó a señalar que en esta edición del Festival de Teatro de Rafaela acudieron más de 20 mil espectadores de la región. "La gente lo quiere y lo disfruta y que me parece una zoncera ponerlo en riesgo cuando se empieza a poner algún tipo de obra que puede dividir", concluyó.

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