En la fiesta de san Nicolás, el obispo de La Rioja inauguró el Jubileo Diocesano por los 50 años del martirio de Angelelli y compañeros. Llamó a renovar la fe, la esperanza y el compromiso social.
En el marco de la fiesta en honor de san Nicolás de Bari y de Jesús Divino Niño Alcalde, el obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, presidió el 1º de enero de 2026 la celebración desde el atrio de la catedral y santuario, donde compartió un mensaje pastoral centrado en la esperanza cristiana, el testimonio de los mártires riojanos y los desafíos sociales y eclesiales del tiempo presente.
Al comenzar un nuevo año, el prelado expresó la alegría del pueblo riojano por reencontrarse en torno a su patrono y destacó el sentido del reciente Jubileo universal por los 2025 años de la Encarnación del Señor, vivido como un tiempo de gracia que iluminó diversas realidades humanas y pastorales. Recordó los múltiples jubileos celebrados en la diócesis -trabajadores, educadores, familias, catequistas, comunicadores, pastoral carcelaria y del cuidado de la Casa Común, entre otros- como signos de una esperanza que anima y transforma.
Jubileo por los mártires riojanos
En continuidad con ese camino, monseñor Braida anunció la apertura del Jubileo Diocesano por el 50º aniversario de los martirios de los beatos Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, al que definió como un don del Espíritu Santo para la Iglesia de La Rioja. Señaló que el testimonio de los mártires sigue inspirando una escucha fiel del Evangelio y un compromiso concreto con la justicia, la reconciliación y la cercanía a los pobres.
El obispo invitó a vivir este Jubileo como un verdadero acontecimiento espiritual y pastoral, capaz de renovar la identidad bautismal, la caridad pastoral, la esperanza cristiana y la pasión misionera de todo el Pueblo de Dios. El lema que acompañará el año jubilar será "Pascua Riojana, Alegría del Pueblo".

Para favorecer la vivencia espiritual del Jubileo, se establecieron cinco lugares de peregrinación:
- la catedral San Nicolás de Barila
- parroquia El Salvador de Chamical
- la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en Sañogasta,
- la ermita del paraje El Pastor en Punta de los Llanos
- la Gruta de los Mártires en Bajo de Lucas.
Además, la Cruz de los Mártires de Chamical y sus reliquias acompañarán las celebraciones patronales a lo largo del año, con actividades especiales previstas para julio y agosto.
Camino sinodal diocesano
En otro tramo del mensaje, monseñor Braida se refirió al camino sinodal de la Iglesia y anunció la convocatoria a una Asamblea Diocesana de Pastoral para el 14 de marzo, destinada a discernir comunitariamente la renovación de las líneas pastorales diocesanas y a profundizar el legado evangélico de los beatos mártires.
Al evocar el reciente Tinkunaco, el obispo destacó su valor como signo de paz, encuentro y fraternidad, e invitó a promover una cultura del diálogo que supere divisiones y conflictos, siguiendo el espíritu expresado por monseñor Angelelli al definirlo como un "grito de esperanza".
Finalmente, el prelado abordó diversos desafíos sociales: la necesidad de fortalecer una democracia participativa, el cuidado del agua y de la Casa Común, la situación social de la provincia, la baja de la natalidad y la defensa de la vida en todas sus etapas. Concluyó encomendando el nuevo año a la intercesión de san Nicolás y de los mártires riojanos, pidiendo serenidad, alegría y una esperanza renovada para todo el pueblo.
"Que iniciemos este año con serenidad, alegría y una esperanza renovada", expresó, antes de cerrar con una bendición y vivas a san Nicolás, a Jesús Divino Niño Alcalde y a los beatos mártires de La Rioja.+

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