Reflexión, actualidad y agenda vaticana marcaron la participación del arzobispo de Córdoba, quien desde Roma habló del comienzo del año y de la convocatoria del papa León XIV.
El cardenal Ángel Rossi SJ, arzobispo de Córdoba, dialogó desde Roma con el periodista Fernando Bravo en su columna habitual por Radio Mitre. En la entrevista se refirió a los primeros días del nuevo año y brindó precisiones sobre el consistorio extraordinario del que participará la próxima semana en el Vaticano.
El cardenal Rossi relató las dificultades que atravesó para viajar, luego del fuerte temporal de granizo que afectó a la ciudad de Córdoba y provocó importantes daños en el aeropuerto, con roturas de vidrios, ingreso de agua en la sala de espera y numerosos vehículos dañados en el estacionamiento.
El purpurado señaló que logró salir "de casualidad" y que, tras una escala en Ezeiza, ya se encuentra en Roma, alojado en la casa de los jesuitas.
Las características del consistorio extraordinario
Consultado sobre la reunión convocada por el papa León XIV, explicó que se trata de un consistorio extraordinario, distinto del ordinario que se realiza para la creación de nuevos cardenales. Indicó que el encuentro tendrá una duración de dos o tres días y abordará diversos temas de la Iglesia y del mundo, aunque aclaró que todavía no conoce en detalle la agenda y que luego podrá compartir lo conversado y los mensajes que el Papa transmita.
El cardenal cordobés también recordó que el 6 de enero se celebrará la ceremonia de cierre del Año Jubilar, con una misa en Plaza de San Pedro y que al día siguiente comenzará el consistorio. Sobre la convocatoria, señaló que es de carácter mundial y que participan tanto los cardenales con derecho a voto en un eventual cónclave, hasta los 80 años, como aquellos que superan esa edad. Estimó que son unos 200 los cardenales convocados, aunque aclaró que no todos podrán asistir.
El purpurado también compartió una reflexión vinculada al inicio del año. Sostuvo que cada comienzo trae una sensación de renacer y de novedad que resulta liberadora para el corazón, la psicología y el espíritu. Expresó la importancia de dejar atrás lo doloroso, no desde el olvido, sino desde una actitud interior que permita abrirse a lo nuevo. En ese marco, manifestó el deseo compartido por muchas personas de buena voluntad de un tiempo más tranquilo y de un mundo en paz, frente a la violencia y las injusticias actuales.
Como cierre, citó un breve texto de un amigo benedictino que propone no pedirle cosas nuevas al año que comienza, sino pedir que no se lleve lo esencial: el hogar, el alimento, la salud, los afectos, la amistad y los sueños.
El cardenal Rossi destacó el valor de ese enfoque y alentó a cada persona a preguntarse qué debe terminar y qué debe nacer en su propia vida con el nuevo año.

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