La mañana de este martes, 30 de junio, el Santo Padre recibió en audiencia a los miembros de la Delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, que llegaron a Roma con ocasión de la Fiesta de los Santos Pedro y Pablo. A ellos, el Pontífice les reiteró su sincera gratitud por esta visita, así como por su compromiso personal y el del Patriarcado Ecuménico con la promoción de la santa causa de la unidad cristiana.
“En una época marcada por las guerras y la creciente polarización, así como por las divisiones culturales y sociales, los cristianos, reconciliados entre sí y unidos en la profesión de la única fe, están llamados a ser un signo creíble de paz, contribuyendo decisivamente al compromiso de todos los hombres y mujeres de buena voluntad con este fin”, lo dijo el Papa León XIV en su discurso a los miembros de la Delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, encabezados por su Eminencia Emmanuel Adamakis, metropolitano de Calcedonia, a quienes recibió en audiencia este martes, 30 de junio, con motivo de la Fiesta de los Santos Pedro y Pablo.
La cercanía fraterna de la Iglesia hermana en Constantinopla
Tras recodar la celebración de la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, patronos de esta Iglesia en Roma, el Santo Padre manifestó su alegría por volverlos a encontrar y dijo que, su presencia entre nosotros expresa la cercanía fraterna de la Iglesia hermana en Constantinopla y de su pastor y guía, Su Santidad Bartolomé, Patriarca Ecuménico.
“Le agradezco profundamente a él y a todos los miembros del Santo Sínodo por haberlos enviado a Roma para continuar el tradicional intercambio de visitas con ocasión de las fiestas de los santos patronos de nuestras respectivas Iglesias”.
Un momento de la audiencia (@Vatican Media)El deseo común de avanzar hacia la plena unidad
En este sentido, el Pontífice recordó su participación en la celebración de San Andrés, en la Iglesia Patriarcal de San Jorge al Phanar, el pasado 30 de noviembre, en el marco de su viaje apostólico a Turquía y el Líbano.
“Rememoro con alegría y gratitud los encuentros que mantuve con Su Santidad Bartolomé, en los que pudimos profundizar nuestra amistad y compartir nuestra visión sobre numerosos temas, especialmente el deseo común de avanzar hacia la plena unidad entre todos los cristianos”.
Tradicional intercambio de dones (@Vatican Media)Unidad en la Trinidad, Trinidad en la Unidad
Asimismo, el Papa León XIV dijo que, la conmemoración del 1700 aniversario del Primer Concilio de Nicea, celebrada en vísperas de la fiesta de San Andrés en Iznik, por invitación del Patriarca Bartolomé y con la presencia de representantes de otras Iglesias y comunidades eclesiales, constituyó un elocuente testimonio de la comunión ya existente entre todos los que comparten la fe en Dios, Padre de todos, y confiesan al Señor e Hijo de Dios, Jesucristo, y al Espíritu Santo, que nos inspira y nos conduce a la plenitud de la verdad y la unidad.
“A la luz de ese acontecimiento conmemorativo, quedó claro que el Credo Niceno debe ser el fundamento y criterio de referencia para este proceso, proponiendo el modelo de verdadera unidad en la legítima diversidad: Unidad en la Trinidad, Trinidad en la Unidad. Que el camino hacia la celebración del segundo milenio de la Redención, en 2033, sea recorrido conjuntamente por todas las confesiones cristianas del mundo, redescubriendo el don y la vocación de ser testigos del Resucitado”.
El Papa y la delegación Ecuménica (@Vatican Media)Los cristianos están llamados a ser un signo creíble de paz
Y dirigiendo su mirada al mundo de hoy, el Santo Padre señaló que, en una época marcada por las guerras y la creciente polarización, así como por las divisiones culturales y sociales, los cristianos, reconciliados entre sí y unidos en la profesión de la única fe, están llamados a ser un signo creíble de paz, contribuyendo decisivamente al compromiso de todos los hombres y mujeres de buena voluntad con este fin.
“En efecto, en la situación actual, no solo está en juego la credibilidad del mensaje cristiano, sino el futuro mismo de la humanidad. La necesidad de una mayor colaboración entre los cristianos ante los desafíos actuales, como la paz, el uso adecuado de las nuevas tecnologías y el cuidado de la creación, emana del Evangelio de Jesucristo: en efecto, la responsabilidad por la vida y la dignidad de todo ser humano, comenzando por el más pequeño y necesitado, es el criterio que determina nuestro destino presente y eterno”.
Foto conclusiva de la audiencia (@Vatican Media)Hermanos en la carne y en la fe
Finalmente, el Pontífice les reiteró su sincera gratitud por esta visita, así como por su compromiso personal y el del Patriarcado Ecuménico con la promoción de la santa causa de la unidad cristiana.
“Les aseguro mis oraciones, por intercesión de los santos apóstoles Pedro y Andrés, hermanos en la carne y en la fe, y pido a Dios Padre que siempre nos acompañe con su bendición”.

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