En su segundo día en Argelia, el Papa se desplaza de Argel a Annaba, la antigua Hipona. Tiene varios compromisos a lo largo del día y regresará por la noche, tras la misa, a la capital argelina
Por: Benedetta Capelli – Ciudad del Vaticano
«Ustedes saben que, como hijo espiritual de san Agustín, ya dos veces —en 2004 y en 2013— he venido a Annaba, y estoy agradecido con la Divina Providencia porque, según su misterioso designio, ha dispuesto que yo regresara de nuevo aquí, ahora como Sucesor de Pedro». Fueron las palabras que el Papa León pronunció ayer, 13 de abril, en el discurso dirigido a las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. Hoy, 14 de abril, el «hijo» regresa junto a su padre espiritual «quien tanto quiso enseñar al mundo —dijo León XIV al rector de la Gran Mezquita de Argel, Mohamed Mamoun Al Qasimi—, especialmente a través de la búsqueda de la verdad, la búsqueda de Dios, reconociendo la dignidad de todo ser humano y la importancia de construir la paz ».
El programa de hoy
Tras un vuelo de más de una hora, el Papa León llegó a las 10:32 a Annaba, la antigua Hipona, donde Agustín fue obispo durante 34 años. La primera cita de hoy será la visita al sitio arqueológico de Hipona, donde se conservan los restos de la ciudad romana y de la cristiana, entre ellos la llamada Basílica de la Paz, en la que San Agustín ejerció su ministerio. El Papa atravesará las ruinas y, al final del recorrido, depositará una corona de flores entre los cantos del coro del Instituto de Música de Annaba, recogido en un breve momento de oración.
Tras desplazarse en automóvil, León se desplazará para visitar la Casa de acogida de las Pequeñas Hermanas de los Pobres, gestionada por cinco religiosas que atienden a unos cuarenta huéspedes. A continuación, tendrá lugar el encuentro en la Casa de la Comunidad de los religiosos agustinos con algunos de sus miembros. Después del almuerzo, en la Basílica de San Agustín, el Pontífice celebrará la Misa y, posteriormente, está previsto el regreso a Argel.

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