Obispo de Mar del Plata: “En el aborto, lo único seguro es que alguien muere”

Obispo de Mar del Plata: “En el aborto, lo único seguro es que alguien muere”

Monseñor Mestre presidió una misa ante cientos de fieles que se reunieron para rezar por la vida en medio de la votación por la ley de legalización del aborto. Obispos “dolidos como argentinos” por la media sanción en Diputados.

Los obispos que integran la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) señalaron hoy que les “duele como argentinos” la media sanción de la Cámara de Diputados al proyecto de despenalización del aborto y reclamaron “diálogo” para la próxima etapa legislativa en el Senado.

En Mar del Plata, cientos de fieles se reunieron para rezar por la vida junto a los obispos de la región platense en medio de la votación por la ley de legalización del aborto. La misa fue presidida por monseñor Gabriel Mestre, obispo de Mar del Plata y la homilía a cargo de monseñor Antonio Marino, obispo emérito de la diócesis.

“Hoy toda verdad es relativa y los deseos subjetivos, aún desordenados, se convierten en los nuevos derechos humanos”, manifestó monseñor Marino y recordó “nuestras convicciones de fe vienen a reforzar evidencias que pueden alcanzarse desde la ciencia y la razón natural. También hay agnósticos que reconocen que el embrión no es ni un intruso culpable, ni una larva, como groseramente se ha dicho, ni parte prescindible del cuerpo de la mujer. Hoy nos unimos en oración para que los legisladores opten por las dos vidas y no instalen una cultura de la muerte del inocente indefenso. No podemos solucionar un mal provocando un crimen peor”.

Más adelante añadió “desde hace meses, laicos y profesionales valiosos, junto con obispos y sacerdotes, nos han ayudado a mostrar las inconsistencias del slogan que clama por el aborto seguro, legal y gratuito. En el aborto, lo único seguro es que alguien muere. ¿Cómo puede ser legal una acción donde se niega el primero y más fundamental de los derechos humanos, que es el derecho a la vida? Resulta paradójico llamar gratuito al aborto, cuando hay alguien que paga con su vida”.

Finalmente, pidió a los fieles, “el anuncio misionero de la Iglesia no puede ser sólo palabra sino testimonio. No sólo nombramos errores sino que adquirimos compromisos de solución, desarrollando una amplia creatividad al servicio de la mujer en riesgo de abortar y brindando cercanía y ayuda concreta. San Juan Pablo II nos hablaba de la santidad como de una ‘urgencia pastoral’, y más recientemente el papa Francisco nos ha invitado a ponernos en búsqueda de nuestro camino personal de vida santa, como medio eficaz de anuncio del Evangelio”.

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