El obispo pidió defender la dignidad de la mujer, y comprometerse para superar situaciones de vulnerabilidad y exclusión

Con motivo de conmemorar el día internacional de la mujer, este mediodía el obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino presidió la misa en la Iglesia Catedral.

En la eucaristía participaron las integrantes de la pastoral de la mujer que celebraban su 15° aniversario, y se rezó por las intenciones de todas las mujeres, en especial de las cientos que se reunieron en el templo. Cabe destacar que esta celebración junto al panel ecuménico, realizado el viernes pasado, completó la actividad organizada para conmemorar este día. 

"Se celebra hoy en gran parte del mundo, el día internacional de la mujer, adherimos a esta conmemoración desde nuestros propios principios, como lo hace la Iglesia desde hace tiempo. Al cumplirse el 15º aniversario de la creación de la pastoral de la mujer en nuestra diócesis, dirijo unas palabras de felicitación y de aliento a todas las mujeres que constituyen este importante sector de nuestra actividad pastoral. La Iglesia viene acompañando la promoción social de mujer en las nuevas condiciones históricas, caracterizadas por fuertes cambios. La tarea es de gran aliento y se ha vuelto hoy más necesaria que nunca", expresó en su homilía monseñor Marino. 

"Por un lado, nuestra visión cristiana de la mujer nos lleva a defender su dignidad y a comprometernos en una acción concreta y eficaz para superar las situaciones de vulnerabilidad y exclusión en las que con frecuencia pueden hallarse las mujeres en nuestro medio. En este sentido, la pastoral de la mujer no vacila en promover en la diócesis encuentros de trabajo con otras mujeres de diversas confesiones en orden a lograr objetivos comunes. E igualmente se hace presente ante organismos civiles cuando las circunstancias lo piden. Nada que tenga que ver con la dignidad femenina puede resultar indiferente. Pero al mismo tiempo, esa antropología que nos caracteriza nos lleva a discernir las luces y las sombras de cierto feminismo extremo que resulta dañino para la verdadera dignidad de la mujer y que se manifiesta en reclamos que resultan opuestos al orden natural querido por Dios en su creación", manifestó el obispo, y recordó que este año, la ciudad, recibirá la visita de las mujeres autoconvocadas.

 "La pastoral de la mujer procura anunciar nuestras convicciones no solamente con la predicación de principios, sino con el compromiso de nuestras instituciones encargadas de dar concreción a la doctrina mediante actividades caritativas, sea a nivel parroquial como diocesano", resaltó el pastor de la Iglesia católica de Mar del Plata.

 Citando el mensaje del beato Pablo VI, en el que se dirigió a las mujeres al finalizar el Concilio Vaticano II, el obispo precisó, "admiro su actualidad" y destacó, "ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzado hasta ahora. Ustedes, las mujeres, tienen siempre como misión la guarda del hogar, el amor a las fuentes de la vida, el sentido de la cuna. Están presentes en el misterio de la vida que comienza. Consuelan en la partida de la muerte. Nuestra técnica corre el riesgo de convertirse en inhumana. Reconcilien a los hombres con la vida. Mujeres del universo todo, cristianas o no creyentes, a quienes les está confiada la vida en este momento tan grave de la historia, a ustedes toca salvar la paz del mundo”. "En continuidad con los obispos anteriores deseo promover y alentar este meritorio trabajo pastoral. Encomiendo a la Santísima Virgen, la Mujer por excelencia, la fecundidad de los esfuerzos y bendigo a todas en el nombre de su Hijo", concluyó el prelado. 

Al finalizar la eucaristía, las integrantes de la pastoral de la mujer, fueron invitadas a pasar al comulgatorio, donde monseñor Marino, impartió una bendición especial sobre ellas, y agradeció nuevamente el servicio que brindan a la diócesis.

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