Mons. Corral anunció que 2026 será un tiempo de gracia para renovar la vida pastoral, promover las vocaciones y profundizar una Iglesia sinodal que discierne desde la oración y el servicio.
La diócesis de Añatuya celebrará en 2026 el 65º aniversario de su creación y la llegada de su primer obispo, monseñor Jorge Gottau, con la proclamación de un Año Vocacional Diocesano, con el lema: "Habla, Señor, que tu servidor escucha". El anuncio fue realizado por el obispo diocesano, monseñor José Luis Corral SVD, quien invitó a vivir este tiempo como una prolongación del Jubileo Santo y como una oportunidad para volver al corazón del Evangelio.
En su mensaje a sacerdotes, consagrados y laicos, el prelado señaló que este año especial nace de un camino de discernimiento comunitario, alimentado por la experiencia sinodal de la Iglesia universal y por las resonancias recogidas en las asambleas y encuentros diocesanos. En ese proceso, la escucha apareció como una actitud central que la diócesis desea profundizar, cultivar y practicar con mayor fidelidad.
Educarse en la escucha
Monseñor Corral propuso educarse en una escucha con diversos matices: una escucha al modo de Dios, que oye el clamor de su pueblo y se compromete con su liberación; una escucha al estilo de la Virgen María, que acoge la Palabra con un "sí" disponible y se pone en camino para servir; y una escucha al modo de Jesús, marcada por la misericordia, la cercanía y la compasión ante el sufrimiento humano.

Asimismo, recordó el testimonio de tantos hombres y mujeres que marcaron la historia diocesana, entre ellos monseñor Gottau, quienes supieron escuchar las necesidades del pueblo y reconocer en ellas el llamado de Dios, asumiendo responsabilidades concretas sin indiferencia ni excusas.
El obispo subrayó que toda vocación nace de una doble escucha: la de Dios que llama y la del pueblo que espera servidores con corazón de pastor y de hermano. En este sentido, afirmó que la tierra santiagueña, con su sencillez, su trabajo cotidiano y su fe perseverante, sigue siendo un ámbito fecundo donde Dios siembra llamadas que necesitan ser reconocidas, acompañadas y cuidadas.
Vocacionalizar todos los ambientes
El Año Vocacional buscará "vocacionalizar" todos los ámbitos de la vida pastoral, reforzando la oración por las vocaciones sacerdotales, religiosas, misioneras y laicales, mediante adoraciones eucarísticas, rosarios y momentos comunitarios de súplica. También se promoverán retiros, jornadas y espacios de discernimiento, junto con un acompañamiento cercano y frecuente.
Finalmente, monseñor Corral expresó su deseo de que este tiempo ayude a consolidar una auténtica cultura vocacional, que atraviese toda la vida diocesana, y confió el camino a la intercesión de Jesús Buen Pastor, de la Virgen María, de san José y de monseñor Gottau, para que la Iglesia en Añatuya sepa responder cada día con un corazón disponible: "Habla, Señor, que tu servidor escucha".
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