El nuncio en Colombia, Paolo Rudelli, sustituye al sustituto Edgar Peña Parra, quien pasa a ser nuncio en Italia en la República de San Marino, sustituyendo a Petar Rajič, nombrado prefecto de la Casa Pontificia.
Por: Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano
De Colombia a la Secretaría de Estado, de la Secretaría de Estado a la Nunciatura en Italia, de la Nunciatura en Italia a la Prefectura de la Casa Pontificia. Ronda de nombramientos hoy, 30 de marzo, en el seno de la Santa Sede.
León XIV ha elegido al nuevo sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, uno de los cargos más importantes y delicados de todo el aparato vaticano, una especie de «ministro del Interior» del Estado de la Ciudad del Vaticano. Se trata del arzobispo Paolo Rudelli, que cumplirá 56 años el próximo mes de julio, sacerdote desde 1995, incardinado en Bérgamo y licenciado en teología moral, hasta ahora nuncio apostólico en Colombia.
Este último cargo lo asumió en 2023 por nombramiento de Francisco, quien lo había ordenado arzobispo en 2019 para luego enviarlo, en enero de 2020, como su representante en Zimbabue.
Pero la experiencia de Rudelli en el servicio diplomático de la Santa Sede se remonta ya a más de veinte años, concretamente a 2001, con su trabajo en las representaciones pontificias en Ecuador y Polonia y en la sección de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado. Sección de la que hoy pasa a ser el responsable por voluntad del Papa León XIV, en su segundo nombramiento de relevancia en la Secretaría de Estado, tras el del pasado noviembre del asesor, el teólogo y canonista nigeriano Anthony Onyemuche Ekpo, anteriormente subsecretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.
«La llamada del Santo Padre León para colaborar estrechamente en el ejercicio de su misión suprema como sustituto de la Secretaría de Estado es un gesto de confianza inmerecida que me honra profundamente», comenta el propio Rudelli en una nota. «Animado por la fe», asegura que «asume este servicio en el espíritu indicado por la constitución apostólica Praedicate Evangelium», y consciente de «poder contar con la guía del cardenal Secretario de Estado y con la colaboración de monseñor asesor y de todo el personal de la Sección de Asuntos Generales». En particular, el nuevo sustituto confía en la «intercesión» de un ilustre compatriota suyo, San Juan XXIII.
Monseñor Rudelli sucede al arzobispo venezolano Edgar Peña Parra, a quien el Papa León ha nombrado hoy mismo nuncio apostólico en Italia y en la República de San Marino. Fue el mismo Francisco quien nombró a monseñor Peña Parra sustituto el 15 de agosto de 2018, llamándolo desde Mozambique.
Desde 2015 dirigía la Nunciatura Apostólica de este país del África oriental, participando también en el grupo de mediación para restablecer la paz entre el Gobierno nacional y el partido político de la oposición. Nacido en 1960, diplomático de larga trayectoria, con experiencia también en Kenia, Yugoslavia, Honduras y México, y posteriormente representante pontificio en Pakistán, Peña Parra fue el segundo latinoamericano en ocupar el cargo de sustituto después del argentino Leonardo Sandri.
A partir de hoy asume el cargo de titular de la sede de la Via Po (Roma), que desde 2024 estaba a cargo del arzobispo bosnio Petar Rajič, nombrado esta misma mañana nuevo prefecto de la Casa Pontificia. Un cargo que había permanecido vacante desde 2023, cuando el arzobispo Georg Gänswein concluyó su mandato para ser nombrado nuncio en los países bálticos (Letonia, Estonia y Lituania). Los mismos países en los que Rajič había sido nuncio desde 2019, antes de llegar a Italia en 2024.
El arzobispo se encargará, por tanto, de dirigir la labor de la Prefectura, órgano de la Curia responsable del orden interno y de la gestión cotidiana de la vida del Pontífice, incluida la organización de las audiencias programadas.


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