El obispo diocesano saludó a la comunidad desde la basílica Santa María la Mayor y pidió oración por el aniversario de la Iglesia local y la próxima gran asamblea eclesial.
El obispo de Quilmes, monseñor Carlos Tissera, envió el 25 de enero un mensaje a la comunidad diocesana desde la basílica de Santa María la Mayor, en Roma, donde reposan los restos del papa Francisco. Desde allí, expresó su cercanía pastoral y confió a la Virgen María el presente y el futuro de la diócesis, en un año marcado por la celebración de sus 50 años de vida y la realización del Tercer Sínodo Diocesano.
"Mi saludo, mi cariño y la oración por todos y por todas", manifestó el prelado, al tiempo que pidió a la Virgen Madre que cuide al pueblo de Dios de Quilmes en este tiempo de discernimiento y camino compartido. En particular, encomendó el proceso sinodal, al que definió como una "gran asamblea de Iglesia", pensada para el bien del pueblo y la proyección pastoral de los próximos años.
Monseñor Tissera también puso bajo la protección de la Inmaculada Concepción -madre y patrona de la diócesis- el año jubilar por el 50º aniversario de su creación, deseando que su presencia maternal acompañe de modo constante a las comunidades, parroquias y agentes pastorales.
Finalmente, el obispo elevó su súplica a Dios por intercesión de la Virgen, para que toda la diócesis pueda vivir con fecundidad este tiempo de gracia, fortaleciendo la comunión, la participación y la misión, y concluyó impartiendo su bendición a todo el pueblo de Dios de Quilmes.


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