León XIV advirtió este miércoles de la “paradoja” que atraviesa las sociedades occidentales, donde el creciente énfasis en la libertad individual convive con un “temor” cada vez más extendido a ser juzgado.
Por Victoria Cardiel
Ante un grupo de obispos vinculados al Movimiento de los Focolares procedentes de distintos países, el Pontífice alertó de los efectos del individualismo, “donde las redes antes estables de familia, amistad y comunidad están dando paso a una mayor fragmentación”.
Además, señaló que, en este contexto, la libertad “se presenta cada vez más como una autonomía absoluta” y como “la capacidad de buscar la felicidad sin límites morales, naturales o incluso humanos”, tal y como denuncia en su reciente encíclica Magnifica Humanitas.
Sin embargo, advirtió de la “paradoja” que supone que, pese a todo el “énfasis puesto en la libertad individual”, las personas se sientan con frecuencia menos libres para ser auténticamente ellas mismas o para seguir sus ideales más elevados “debido a un temor oculto a ser juzgadas o a no encajar”.
Unidad como respuesta a la “polarización” del mundo
Durante su discurso, el Papa llamó a redescubrir la unidad como respuesta a las divisiones que marcan el mundo contemporáneo.
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Así, destacó la aportación del movimiento fundado por Chiara Lubich y recordó, citando unas palabras pronunciadas por el Papa Francisco en 2021, que, en “una época tristemente marcada por una polarización creciente”, el Señor le permitió “dar testimonio tanto del sentido como del servicio de la unidad, convirtiéndose así en un signo para su generación y para las futuras”.
“Si esa fue la tarea de Chiara hace cuarenta años, hoy es aún más urgente que sea la nuestra. Pienso en las difíciles circunstancias sociales y en las divisiones que algunos de ustedes, hermanos míos, soportan en sus países: prejuicios, racismo, intolerancia religiosa e incluso violencia”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que esta pérdida de apertura hacia los demás “agrava el sentimiento de división” y termina privando al ser humano de la felicidad para la que fue creado, “ya que estamos hechos a imagen del Dios trino, que es en sí mismo una comunión de personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo”.
Dirigiéndose a los participantes como herederos del legado espiritual de Chiara Lubich y ministros de la Iglesia en un mundo fragmentado, el Papa los exhortó a dar testimonio de la unidad de la familia humana. “La respuesta a las dolorosas divisiones que afligen a nuestro mundo no consiste en crear más comités o lanzar más proyectos, sino en volver a la fuente de nuestra unidad en la Santísima Trinidad”, aseveró.
Convertise en “contemplativos”
En este sentido, los animó a convertirse en “contemplativos” y a fortalecer su vida interior. Les pidió hacerlo “mediante una oración generosa y perseverante ante nuestro Señor en el Sagrario; mediante una celebración serena y atenta del Oficio Divino y de la Santa Misa; y, finalmente, mediante una frecuente contemplación de la inhabitación de las Personas de la Trinidad en lo más profundo de nuestro ser”.
La reforma del Movimiento de los Focolares
No es la primera vez que León XIV recibe a miembros del Movimiento de los Focolares, también conocido como Obra de María, fundado en 1943 por Chiara Lubich. El pasado mes de marzo ya mantuvo un encuentro con representantes de esta realidad eclesial tras la conclusión de su Asamblea General.
Presente en 182 países, el movimiento cuenta con unos 110.000 miembros activos y alrededor de dos millones de simpatizantes y adherentes, según los datos publicados en su sitio web oficial.
La Obra de María recibió la aprobación de la Santa Sede en 1962. Posteriormente, en 1990, fueron aprobados sus Estatutos Generales por el entonces Consejo Pontificio para los Laicos, organismo que hoy forma parte del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.
En los últimos años, el movimiento también se ha visto afectado por denuncias de abusos. Salió a la luz el caso de abusos sexuales contra menores cometidos por un ex-miembro consagrado en Francia, lo que llevó a los responsables de la organización a abrir una investigación oficial encomendada a un organismo independiente, la firma británica GCPS Consulting.
Como resultado de ese proceso, en marzo de 2022 se publicó un informe que detalló casos confirmados de abuso sexual, así como situaciones de abuso de conciencia y de poder, identificadas a partir de los testimonios recopilados durante la investigación.
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