Más de 500 participantes reflexionaron sobre prevención, asistencia y políticas públicas. La Iglesia renovó su compromiso con un abordaje comunitario e integral frente a los consumos problemáticos.
El II Congreso Arquidiocesano de Adicciones concluyó en Córdoba con la participación de más de 500 personas, que durante dos jornadas reunió en la Universidad Católica de Córdoba (UCC) a referentes eclesiales, especialistas, funcionarios y miembros de los Hogares de Cristo para profundizar en los desafíos de la prevención, la asistencia y las políticas públicas frente a los consumos problemáticos.
La apertura contó con los mensajes del rector de la UCC, padre Andrés Aguerre SJ; del delegado arquidiocesano de la Pastoral de Adicciones, presbítero Pablo Viola, y del arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi SJ, quien participó mediante un videomensaje desde Roma, donde asistía al consistorio convocado por el papa León XIV.
En su intervención, el padre Viola realizó un diagnóstico de la realidad social y afirmó que "estamos en tiempo de demanda de amor" y que "hay hambre de familia en nuestra patria", una expresión que sintetizó el espíritu del encuentro.
Por su parte, el cardenal Rossi alentó a "educar para la libertad, acompañar con presencia y escucha, reforzar la autoestima, llenar el vacío con bondad y darle un fundamento espiritual a la vida", además de agradecer la tarea cotidiana de quienes acompañan a las personas que padecen adicciones.
Mirada integral y trabajo en red
Entre los ejes centrales del congreso se destacó la presentación del Manual Latinoamericano de Adicciones, fruto del trabajo de representantes de 18 países, promovido por la Pastoral Latinoamericana de Adicciones (PLAPA), y respaldado por la Comisión Pontificia para América Latina.
También se desarrollaron paneles dedicados a políticas públicas, el rol de la Iglesia en los territorios, prevención, educación, investigación y acompañamiento comunitario, con la participación de referentes de Cáritas Argentina, Sedronar, universidades, organismos públicos y organizaciones sociales.
El presbítero Leonardo Silio presentó además el mensaje de la Pastoral Nacional de Adicciones y Drogadependencia por el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, en el que se reclama fortalecer el acompañamiento a niños, adolescentes y mujeres en situación de vulnerabilidad y consolidar redes comunitarias para la prevención y la recuperación.
Monseñor Oscar Ojea, obispo emérito de San Isidro, sostuvo que "somos una sociedad adicta" y llamó a no mirar a nadie "desde arriba", al tiempo que insistió en que la respuesta al problema no puede reducirse únicamente al ámbito sanitario.
El congreso incluyó además 13 mesas temáticas, la presentación de experiencias territoriales de los Hogares de Cristo, el estreno de la película "La vida como viene" y un reconocimiento al presbítero Pepe Di Paola por su trayectoria al servicio de quienes atraviesan situaciones de consumo.
Las actividades concluyeron con una peregrinación hasta la Casa Jesuita, donde vivió el entonces padre Jorge Bergoglio, y una misa de clausura en la catedral de Córdoba, presidida por el obispo auxiliar, monseñor Horacio Álvarez. En ese marco, se renovó el compromiso de promover respuestas comunitarias e integrales frente al drama de las adicciones.+



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