Cardenal Parolin propone a San Francisco de Asís como “terapia eficaz” para un mundo “desenfrenado” por el consumismo

Cardenal Parolin propone a San Francisco de Asís como “terapia eficaz” para un mundo “desenfrenado” por el consumismo

El Secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Pietro Parolin, afirmó que el testimonio de San Francisco de Asís ofrece una “terapia eficaz” para un mundo dominado por el consumismo, la ansiedad y los conflictos. 

Por Victoria Cardiel.

Así lo expresó durante la Misa celebrada este domingo 15 de marzo en la Basílica de San Francisco de Asís, con motivo de la ostensión extraordinaria de las reliquias del santo, en el marco del octavo centenario de su muerte.

Durante su homilía, según informa Vatican News, el Cardenal Parolin señaló que valores como la “sobriedad, la alegría de las pequeñas cosas y el sentirse hermanos de todos y de todo” constituyen una respuesta a una sociedad marcada por “el deseo desenfrenado de poseer, el lujo, el despilfarro, lo superfluo y el consumismo”.

Según explicó el purpurado, muchos hombres y mujeres de hoy viven afectados por “ansiedad y tristeza”, provocadas por la precariedad laboral, las crisis económicas, la crisis climática y un contexto internacional marcado por conflictos que describió como “guerras de todos contra todos y contra todo”.

Periodistas alrededor de los restos de San Francisco de Asís en Asís (Italia). Crédito: Daniel Ibáñez / EWTN News.

A San Francisco todo el mundo lo seguía

La celebración tuvo lugar con motivo de la exposición extraordinaria de las reliquias de San Francisco de Asís, que permanecen expuestas al público hasta el 22 de marzo en la basílica de Asís, un acontecimiento excepcional organizado en el contexto del 800 aniversario de su muerte.

En su homilía, el Cardenal Parolin recordó un episodio narrado en el libro medieval de los Fioretti, en el que fray Masseo preguntaba a Francisco por qué todo el mundo lo seguía, escuchaba y obedecía, a pesar de no destacar por su apariencia, su nobleza ni su saber.

El santo respondió que Dios había fijado su mirada en él precisamente por su pequeñez. Sin embargo, su figura llegó a inspirar a dos de los grandes genios de la Edad Media: el pintor y arquitecto Giotto di Bondone y el poeta Dante Alighieri.

Para el Cardenal Parolin, el motivo de ese magnetismo radica en su extraordinario perfil humano y espiritual, descrito por su primer biógrafo, Tomás de Celano. Según esa descripción, San Francisco era de carácter manso, sereno y amable, prudente al aconsejar y fiel en las responsabilidades que asumía, con un espíritu sobrio y profundamente contemplativo.

La alegría, la pobreza y la fraternidad

El Secretario de Estado del Vaticano subrayó también otros rasgos que siguen fascinando ocho siglos después: su “perfecta alegría”, su “altísima pobreza” y su sentido de fraternidad universal.

San Francisco, explicó, sabía aceptar con humildad y paciencia las adversidades de la vida. Su pobreza no era sólo una práctica ascética, sino un camino para asemejarse lo más posible a Cristo.

Además, se sentía hermano de todos: de los seres humanos, de la creación, del universo e incluso de la muerte.

El Cardenal Parolin en la Basílica. Crédito: Sala de prensa del Sacro Convento

El Cardenal Parolin recordó asimismo que el santo escribió el Cántico de las criaturas en un momento de crisis personal y social, en medio de la oscuridad y la enfermedad. Una situación que, según el purpurado, no es muy distinta del tiempo actual, “en el que las tinieblas de la guerra parecen oscurecer la luz de la esperanza”.

Concluyendo su homilía, el purpurado italiano invitó a pedir a Dios que ilumine “las tinieblas del corazón” y conceda a la humanidad “fe recta, esperanza cierta, caridad perfecta y profunda humildad”, retomando así la espiritualidad del santo de Asís como camino de paz para el mundo de hoy.

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