Se prepara la inauguración de la mayor mezquita de Gandia

Se prepara la inauguración de la mayor mezquita de Gandia

La comunidad islámica La Comunicación, en Gandia, prepara la apertura de la que será la quinta mezquita y la más grande de la ciudad. Está situada en una planta baja de la avenida de Beniopa, 43-45. Este viernes está previsto un acto de bienvenida con representantes municipales y de la Policía Nacional, y el sábado se ha organizado un evento más orientado a los fieles.

 

El templo religioso lo impulsa un grupo de creyentes, en su mayoría originarios de Marruecos, pero muchos de ellos con varios años en España, con hijos, y con nacionalidad española. Es el caso del presidente de la asociación, Mohamed Fadili, y el imam, que será Mohamed Tazouti, también marroquí.

Se trata de un local muy espacioso, ventilado y luminoso, de 532 metros cuadrados, con patio. Todavía faltan algunos flecos por terminar pero sus promotores confían en que para el inicio del Ramadán, el próximo 17 de febrero, ya esté todo listo. Es en ese momento, coincidiendo con el mes sagrado para los musulmanes, cuando harán el traslado desde la actual mezquita en la que están hasta ahora, situada en la calle Poeta Francesc Miret, hasta el nuevo recinto.

Mohamed Fadili recuerda que hace cinco años quisieron abrir una mezquita en un local que se alquilaba en la calle Madrid pero tuvieron que desistir ante unas quejas vecinales, recelos provocados más por cuestiones xenófobas que por otros motivos, a pesar de que tenían, entonces como ahora, todos los permisos en regla.

Esta vez el inmueble lo han adquirido en propiedad, con las aportaciones de los fieles. Preguntados si reciben alguna subvención o ayuda pública lo dejan claro: «No».

Entre todos los miembros de la comunidad han trabajado duro en los últimos cinco meses, cada uno con sus conocimientos y experiencia profesional, para acondicionar y dar lustre a un espacio que estaba cerrado y totalmente abandonado desde hace diez años. Se ha hecho toda la instalación de saneamiento necesaria para las abluciones.

También había que darle dignidad desde el punto de vista religioso. Como curiosidad, las alfombras son de Crevillent y las dos puertas metálicas, que tienen trabajos de orfebrería donde se dibuja una mezquita marroquí, llegaron de Marruecos. El «mihrab», el lugar donde los orantes dirigen los rezos por estar este orientado a La Meca, lo está decorando un artesano, reproduciendo unos motivos que están en la Alhambra de Granada.

La intención es que la mezquita, además de ser un espacio para el rezo de los musulmanes de cualquier nacionalidad, que están invitados, tenga otro lugar más destinado a enseñar la lengua árabe y el propio islam, especialmente a los más pequeños de la comunidad, que ya son segunda o incluso tercera generación, de quienes llegaron hace 20 o 30 años. También confían en que acudan musulmanes de los pueblos de la comarca donde no hay mezquita. El espacio podría albergar a más de doscientas personas.

El imam recuerda que el islam «es una religión de paz», y cualquier fundamentalismo es una desviación de los pilares y preceptos de esta religión. Y ambos insisten en que estará abierta a todos, como centro cultural islámico, también para la población autóctona valenciana.

Con esta ya son cinco las mezquitas de Gandia, situadas en la calle Abat Sola, otra en Calderón de la Barca, esta más frecuentada por paquistaníes, otra en el Grau de Gandia y otra más, también de reciente apertura y la más pequeña, en la calle Ròtova, en el barrio del Raval. Este un reflejo más del considerable número de personas residentes en Gandia y procedentes de países de mayoría musulmana. Sólo en la capital son cerca de cuatro mil, si se suman las cifras de empadronados procedentes de países como Marruecos, Algeria, Senegal o Pakistán.

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