El primer Papa nacido en Estados Unidos pasará el Día de la Independencia de ese país saludando a inmigrantes, celebrando la misa y visitando las tumbas de africanos que murieron en el mar mientras intentaban la peligrosa travesía en embarcaciones.
El Papa León XIV seguirá los pasos de su predecesor, el Papa Francisco, con una visita el 4 de julio a uno de los principales puntos de llegada de migrantes en Europa: la isla italiana de Lampedusa.
Continuando con sus viajes de un día durante el verano en Italia, el primer Papa nacido en Estados Unidos pasará el Día de la Independencia de ese país saludando a inmigrantes, celebrando la misa y visitando las tumbas de africanos que murieron en el mar mientras intentaban la peligrosa travesía en embarcaciones hacia Europa.
Lampedusa, que forma parte de la región italiana de Sicilia, se encuentra a apenas unos 130 kilómetros de Túnez y constituye una de las principales puertas de entrada al continente europeo para los africanos que huyen de la pobreza y la violencia.
Cuando el Papa Francisco viajó a Lampedusa el 8 de julio de 2013, en su primer viaje oficial fuera de Roma, la pequeña isla experimentaba frecuentes llegadas de embarcaciones con cientos de migrantes y refugiados procedentes de África, aquellos que lograban sobrevivir a la mortífera travesía en busca de una vida mejor.
Durante esa visita, Francisco celebró la misa en un altar construido con una embarcación utilizada por migrantes y arrojó al mar una corona de flores blancas y amarillas en memoria de quienes habían perdido la vida en el mar Mediterráneo.
Refiriéndose al naufragio de una embarcación neumática con migrantes ocurrido semanas antes en el estrecho de Sicilia, el Papa dijo sentirse entristecido por una tragedia que “se ha repetido tantas veces”.
“Sentí que tenía que venir hoy aquí a rezar. A mostrar mi solidaridad, pero también a despertar nuestras conciencias, para que lo que ocurrió no vuelva a suceder. Por favor, que no vuelva a suceder”, exhortó.
Apenas unos meses después, en octubre de 2013, al menos 300 personas murieron cuando una embarcación con más de 500 migrantes, en su mayoría de Eritrea y Somalia, se hundió frente a las costas de Lampedusa.
Ese mismo año, una de las playas del sur de la isla fue elegida la mejor playa del mundo por el sitio de viajes TripAdvisor, poniendo de relieve la realidad contrastante de Lampedusa como punto de desembarco de migrantes y, al mismo tiempo, popular destino turístico de verano.
Ahora, el Papa León viajará a la misma isla, cuyos 6.000 habitantes permanentes reciben cada año a decenas de miles de inmigrantes que llegan en embarcaciones operadas por traficantes de personas, los mismos traficantes que León denunció enérgicamente el mes pasado durante una visita a otro importante punto europeo de entrada, la isla de Tenerife, en España.
“Vuelvan mientras aún hay tiempo”, dijo entonces, “porque la misericordia de Dios puede alcanzar incluso al pecador más endurecido, pero sólo entra por la puerta estrecha de la verdad, la justicia y la conversión”.
El día anterior, el Santo Padre también abordó la cuestión migratoria en el puerto de Arguineguín, en la costa de Gran Canaria. La dignidad humana, afirmó, “exige vías legales y seguras, rescate y asistencia, cooperación real contra los traficantes, protección efectiva a las víctimas, procesos serios de acogida e integración, y políticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra”.
Aunque las cifras son inferiores a las registradas en el momento más álgido de la crisis migratoria de hace más de una década, Lampedusa sigue siendo el principal puerto de desembarco de migrantes en Italia. Según la Agencia de la ONU para los Refugiados, más de 49.500 refugiados y migrantes llegaron a sus costas en 2025.
León XIV recordará esta realidad el 4 de julio con una parada en el memorial Puerta de Europa, un arco de terracota y hierro de casi cinco metros de altura situado en la punta de Cavallo Bianco, un acantilado orientado hacia el sur, en dirección a Túnez, no muy lejos del puerto comercial de la isla.
También depositará flores en las tumbas de las víctimas de naufragios y dirigirá un mensaje a los migrantes en el muelle Favaloro, que será rebautizado en honor del Papa Francisco.
La jornada concluirá por la mañana con la celebración de la Misa, en la que estará presente una imagen de la patrona de la isla, Nuestra Señora de Portosalvo ("puerto seguro", en español).


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