Para la Iglesia de Cuba, "en la isla no hay presos políticos"

Para la Iglesia de Cuba,

El arzobispo de La Habana salió al cruce de información de una ONG que reclama por la situación de 71 personas que estarían en prisión. Jaime Ortega ya había hablado del tema hace unos días y debió insistir ayer ante el embate de instituciones opositoras.

El cardenal Jaime Ortega, máximo representante de la Iglesia Católica en Cuba, denunció ayer por irresponsables las críticas de la disidencia cubana y señaló que no existe ninguna lista de presos políticos en la isla caribeña. "Estamos recibiendo centenares de cartas por el indulto que la gente espera que pueda haber" ante la proximidad de la visita del Papa Francisco, pero "ninguna de esas cartas indica delitos políticos", dijo Ortega durante un acto religioso. Según consignó Tiempo Argentino, entre las misivas que reciben los obispos hay muchas que piden la mediación de la Iglesia para conseguir la liberación de "presos por delitos económicos", agregó el cardenal y arzobispo de La Habana.

"Que nos hagan saber algo sobre esa lista de presos políticos", pidió Ortega, y agregó que si en realidad existe "nos la entreguen". A la vez, el cardenal admitió que es difícil interpretar qué es un preso político. Un grupo opositor difundió el viernes una lista con el nombre de 71 reclusos a los que daba como detenidos políticos. Días atrás, fuentes de la disidencia criticaron a Ortega por haber afirmado a una radioemisora que en Cuba no hay presos políticos. Ortega medió en 2010 ante el gobierno para obtener la liberación de un centenar de presos, entre ellos decenas del llamado Grupo de los 75 disidentes detenidos en 2003.

El cardenal lamentó también las "connotaciones políticas" que se le adjudican a la visita papal a la isla, que pueden crear un "ambiente pesado" mediante la manipulación de la oposición a los fieles "desprevenidos". Luego, Ortega se explayó: "Pese a que muchos fieles se alegran, hay otros que se sienten mal ante la visita del Papa y dicen que tiene connotaciones políticas. De tal manera, se va creando un ambiente que puede ir 'in crescendo' de aquí a que venga Francisco (...) de tratar de crear dentro y fuera un ambiente pesado", deploró.

Francisco se convertirá a mediados de septiembre en el tercer papa que visite la isla, menos de tres años después de que su predecesor, Benedicto XVI, estuviera en el país. La visita del Pontífice argentino genera grandes expectativas, también por el papel crucial del papa como mediador en el histórico proceso de deshielo anunciado por Cuba y Estados Unidos el pasado 17 de diciembre. Ortega señaló que la Iglesia cubana ya está dando todos los pasos para preparar la visita de Francisco y aprovechó nuevamente para restarle un significado estrictamente político al viaje.

"La visita de Francisco no es esencialmente política. Es una visita que tiene un profundo mensaje pastoral, y en un sentido muy específico de acentuar el espíritu de diálogo que tiene la Iglesia, aquí y en todo el mundo", agregó. Las visitas de tres pontífices católicos a Cuba en los últimos 17 años generaron siempre expectativas por su trasfondo político. Juan Pablo II se convirtió en 1998 en el primer Papa en llegar a Cuba. Su llegada marcó un cierto resurgimiento de la fe católica en la isla socialista.

Benedicto XVI condenó en marzo de 2012 el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, en una visita que le dio un fuerte impulso al nuevo papel de la Iglesia como interlocutora del gobierno del presidente Raúl Castro. Francisco, que también condenó enérgicamente el embargo, estará entre el 19 y el 22 de septiembre en la isla, antes de viajar a Estados Unidos, donde hablará ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.  Tanto Castro como su par estadounidense, Barack Obama, agradecieron en diciembre al primer Papa latinoamericano su mediación para el facilitar el deshielo iniciado entre ambos países.

Visita clave

El cardenal lamentó las “connotaciones políticas” que se le adjudican a la visita papal, que pueden crear un “ambiente pesado” mediante la manipulación de la oposición. 

Francisco será en septiembre el tercer Papa que visite la isla, casi tres años después de Benedicto XVI.

El Papa impulsó la reapertura del diálogo entre Cuba y Estados Unidos.

«Se va creando un ambiente que puede ir 'in crescendo' de aquí a que venga Francisco», dijo Jaime Ortega, arzobispo de La Habana.

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