El Papa expresa a presidente de obispos de EE.UU. su cercanía tras muerte de George Floyd

El Papa expresa a presidente de obispos de EE.UU. su cercanía tras muerte de George Floyd

El Papa Francisco llamó este miércoles al presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, Mons. José Gomez, para transmitir sus oraciones y solidaridad con los estadounidenses por los disturbios que comenzaron con la muerte de George Floyd, un hombre negro que fue asesinado el 25 de mayo durante un arresto por la policía de Minneapolis.

“El Santo Padre dijo que estaba orando, especialmente por el Arzobispo Bernard Hebda y la Iglesia local en Minneapolis-St. Paul”, escribió Mons. José Gómez el 3 de junio en una carta a los obispos y obtenida por CNA, agencia en inglés del Grupo ACI.

"Él agradeció a los obispos por el tono pastoral de la respuesta de la Iglesia a las manifestaciones en todo el país en nuestras declaraciones y acciones desde la muerte de George Floyd. Nos aseguró sus continuas oraciones y cercanía en los días y semanas venideros”, agregó Mons. Gomez.

El 25 de mayo, Floyd fue arrestado por intentar usar un billete falsificado de 20 dólares. Las imágenes del incidente circularon ampliamente en internet. Mostraba al afroamericano sometido y acostado sobre su estómago, diciendo repetidamente "no puedo respirar" y gimiendo cuando un oficial de policía presionaba su cuello con la rodilla durante casi ocho minutos, mientras otros agentes observaban.

Floyd fue llevado a un hospital local, donde murió poco después. Su muerte desató protestas generalizadas, saqueos y disturbios en algunas ciudades. El presidente Donald Trump provocó controversia el lunes cuando dijo que desplegaría tropas federales para sofocar los disturbios si los gobernadores estatales no movilizaban a la Guardia Nacional.

El policía Derek Chauvin, que puso su rodilla sobre el cuello de Floyd, fue arrestado y acusado de asesinato en tercer grado y homicidio involuntario el 29 de mayo. Los demás agentes presentes en el arresto de Floyd fueron despedidos de la fuerza policial de Minneapolis. El 3 de junio, el fiscal general de Minnesota anunció que Chauvin será acusado de asesinato en segundo grado y los otros oficiales acusados ​​de ayudar e instigar.

Los obispos de Estados Unidos en numerosos estados han expresado su apoyo a los manifestantes, oraron por la sanación de las heridas, pidieron reformas policiales y denunciaron el racismo.

El 29 de mayo, varios miembros de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) dijeron que estaban "con el corazón roto, asqueados e indignados por ver otro video de un hombre afroamericano asesinado ante nuestros propios ojos".

"Lo que es más sorprendente es que esto está sucediendo a las pocas semanas de varios otros eventos similares", dijeron. "Esta es la última llamada de atención que necesita ser respondida por cada uno de nosotros en un espíritu de determinada conversión", expresaron.

"Demasiadas comunidades en este país sienten que sus voces no se escuchan, sus quejas sobre el trato racista no son escuchadas y no estamos haciendo lo suficiente para señalar que este trato mortal es antitético al Evangelio de la Vida", dijeron.

Mons. Bernard Hebda, Arzobispo de Minneapolis-St. Paul, ofreció Misa por el alma de Floyd el 27 de mayo, dirigió y asistió a numerosos servicios de oración, y marchó el 2 de junio con otros líderes religiosos al lugar donde murió Floyd para participar en un momento de oración.

Mons. Gomez dijo que, en nombre de los obispos de Estados Unidos, expresó al Papa “nuestra gratitud por su preocupación por el pueblo de los Estados Unidos" y le aseguró que están orando por él.

"En este momento desafiante para nuestros ministerios y nuestro país, espero que todos podamos consolarnos y ganar fuerza con las oraciones y el aliento de nuestro Santo Padre".

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