El vicario apostólico de Arabia del Sur expresa su “gratitud” por el mensaje del Papa León XIV en el Ángelus dominical sobre la situación en Medio Oriente, cuyos puntos clave, dice, “son los llamados al diálogo, a la diplomacia y, en particular, a la promoción del bien de los pueblos”. En una carta a los fieles, el obispo Martinelli invita a rezar el rosario por la paz y la reconciliación.
Por: Roberto Paglialonga – Ciudad del Vaticano
El Papa León XIV subrayó ayer en el Ángelus la importancia de la “promoción del bien de los pueblos” respecto a los acontecimientos en Medio Oriente. Y fue este aspecto lo que más impactó al obispo Paolo Martinelli, vicario apostólico de Arabia del Sur.
“Es un asunto que no debe perderse de vista por todas las partes involucradas”, señala el obispo desde Abu Dabi, porque afecta “a la gente común, con sus problemas cotidianos: la escuela, el trabajo, la salud, la enfermedad”. Las personas “necesitan paz, relaciones serenas y —como dijo León XIV— una convivencia pacífica basada en la justicia. Palabras santas” que “me generan profunda gratitud”.
La necesidad de diálogo y diplomacia
Martinelli también destacó la necesidad “de un diálogo auténtico y responsable: con las amenazas mutuas solo se siembra destrucción, no se construyen la paz ni la estabilidad”. Fundamental, además, es que “la diplomacia recupere su rol: no podemos perder de vista estos elementos básicos para un camino de pacificación y reconciliación”.
Abu Dabi busca limitar los daños
El clima en los territorios del vicariato, con jurisdicción sobre Emiratos Árabes Unidos, Omán y Yemen, sigue naturalmente marcado por la preocupación. “Una vez iniciados los ataques de EE. UU. e Israel, y considerando la presencia de numerosas bases estadounidenses en nuestro territorio, era previsible esperar una respuesta iraní”.
Pero, frente a esta aprensión, Martinelli destaca “la seguridad de estar en un lugar que puede limitar los posibles daños. La defensa ha respondido rápidamente y los peligros han sido contenidos”.
El obispo incluso pudo desplazarse con relativa tranquilidad a Al Ain, en la frontera con Omán, para una visita pastoral. “Fuera de los grandes centros como Abu Dabi y Dubái, puedo decir que la vida puede continuar, obviamente con las precauciones necesarias. Los fieles también pueden acudir a los lugares de culto, solo hemos limitado los niveles de agrupación y respetamos las indicaciones de las autoridades civiles”, explicó.
Llamado a la paz y la reconciliación
A lo largo de la conversación, Martinelli insistió en la oración “por la paz y la reconciliación”, advirtiendo que debe evitarse “una escalada cuyas consecuencias no podríamos prever”. En una carta enviada a todos los fieles, el vicario apostólico pidió “recurrir al Señor y a la Virgen, mediante el rosario, para tocar el corazón y la mente de quienes tienen la responsabilidad de decidir por el bien de los pueblos”.
Las palabras del Consejo Ecuménico de las Iglesias
La necesidad de atención al diálogo, la consulta y el respeto del derecho internacional también fue subrayada por el Consejo Mundial de Iglesias (WCC), a través de su secretario general, Rev. Prof. Dr. Jerry Pillay.
Denunciando la “peligrosa espiral de violencia” que pone “en peligro vidas humanas, destruye infraestructuras esenciales y agrava el miedo y la incertidumbre entre los pueblos que ya han soportado prolongada inestabilidad y conflictos”, Pillay pidió “la cesación inmediata de todas las acciones militares; la protección de las poblaciones civiles y de las infraestructuras críticas conforme al derecho internacional humanitario; la reanudación urgente del compromiso diplomático y del diálogo político mediante mecanismos internacionales y regionales consolidados; y esfuerzos internacionales coordinados para prevenir una nueva escalada y restablecer la estabilidad”.
El secretario del WCC concluyó que la única vía hacia una “paz duradera” es “la desescalada, el diálogo y el respeto a la dignidad humana”.

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