Mons. Ojea: “La mesa de los argentinos es grande y faltan muchos”

Mons. Ojea: “La mesa de los argentinos es grande y faltan muchos”

A pocos días de una nueva edición de la Colecta Anual de Cáritas, que se llevará a cabo los días 10 y 11 de junio, el obispo de San Isidro y presidente de Cáritas Argentina, monseñor Oscar Ojea, reflexionó acerca de algunos temas cruciales como la pobreza y el narcotráfico. ¨Creo que la mesa de los argentinos es una mesa grande y faltan muchos, advirtió. 

A pocos días de realizarse una nueva Colecta Anual de Cáritas, que en esta edición llevará el lema “Si ves en el otro a tu hermano, nadie puede quedar excluido”, el obispo de San Isidro y presidente de Cáritas, monseñor Oscar Ojea, apeló una vez más a la solidaridad del pueblo argentino y profundizó en la reflexión sobre temas que atañen a la actualidad de nuestro país, como la pobreza y el narcotráfico. 

“La tarea de Cáritas nos hace compartir la vida de nuestra gente de un modo muy cercano. A partir de esto tenemos la percepción clara que la pobreza es una realidad. Allí estamos nosotros con nuestra cercanía fraterna, compartiendo la situación y ofreciendo de nosotros lo que podemos”, expresó el obispo, y puntualizó: “Es indudable que aquellas familias que afrontan el pago de servicios públicos han sufrido consecuencias serias, si consideramos que el monto de los salarios no ha crecido en la misma proporción”. 

Monseñor Ojea se unió a las palabras del arzobispo de Buenos Aires en el tedeum del 25 de Mayo pasado, quien afirmó que “las estadísticas veraces son muy buenas, porque nos advierten dónde estamos parados y nos animan a encarar soluciones. No obstante, los porcentajes invisibilizan el dolor de las familias que sufren la postergación y el desánimo. Eso solo se supera por la cercanía fraterna y cordial de otro argentino”. 

Por otra parte, añadió el presidente de Cáritas, “tenemos un aumento sensible del narcotráfico y las adicciones.” Al referirse a este último tema, afirmó que si bien hay que trabajar fuertemente en la oferta, combatiendo el narcomenudeo, cree que “tenemos que hacer foco en la recuperación de nuestros jóvenes, insertándonos en los barrios para acompañar, para ofrecer nuevos horizontes.” 

“Sin duda alguna, para nosotros el tema de la pobreza es clave, pero con la droga esto se agrava más y si a esto le sumamos la criminalidad y el delito, el panorama se vuelve tremendo, porque un porcentaje importante de los jóvenes que consumen, roban para consumir”. De esta situación se sale, según monseñor Ojea, con un trabajo interdisciplinar inteligente que conjugue la educación, la salud, el hábitat, trabajando en forma conjunta, con una presencia importante en los barrios, y promocionando el deporte y el arte que son “herramientas maravillosas de prevención. La adicción tiene que ver con que están ocultas las posibilidades de expresión y todo lo que sirva para fomentar la expresión es fundamental”. 

“Nuestra percepción es que en los barrios se ha generalizado de tal modo el consumo que tenemos que volver a sentarnos a conversar acerca de cuáles son los modos para abordar este problema tan complejo. Tenemos el apoyo de la Sedronar en las distintas parroquias donde están funcionando los centros barriales para la prevención y contención de jóvenes adictos, muchos de los cuales se encuentran en situación de calle”, detalló. 

Respecto a la articulación con el Gobierno Nacional, hizo referencia también al “Certificado de Vivienda Familiar”, una iniciativa del Gobierno que convocó a Caritas, Un Techo para mi País, y a los movimientos de la economía social y popular, que, junto al Vicejefe de gabinete, Mario Quintana, y a la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, realizaron “un trabajo muy serio de relevamiento en todo el país con el fin de dar un certificado de vivienda a muchos hogares excluidos para que accedan a los servicios de luz, agua y gas. Es un primer paso importante que llevará su tiempo pero estamos muy esperanzados por este logro, que pensamos que es un derecho”. 

Volviendo sobre el tema de la pobreza, consideró que “todos los argentinos somos más conscientes de la realidad de nuestro país. Vamos creciendo en la conciencia de que tenemos problemas.” 

“Nosotros tenemos el privilegio de estar con los pobres y aprendemos mucho con ellos. Hace tiempo a una familia de la Villa 31 se le había quemado la casa y mientras nosotros intentábamos solucionar esta situación, una señora le daba alojamiento en su casilla, tan precaria, pero tan solidaria. De esos testimonios aprendemos mucho.” 

En este sentido, se refirió al lema de la Colecta Anual de Caritas, “Si ves en el otro a tu hermano, nadie puede quedar excluido”: Ver en el otro a un hermano, sostuvo el prelado, “es ver en él algo de uno mismo. Ese otro que hoy está más necesitado que yo, podría ser yo, es parte mía. Ser hermanos significa tener la misma sangre, la misma historia, el mismo camino. Reconocer en el otro a mi hermano me impide cerrar los ojos. 

Siempre pienso en la imagen de una mesa redonda donde todos podemos vernos la cara e identificar fácilmente quién falta. Creo que la mesa de los argentinos es una mesa grande y faltan muchos. En este sentido la colecta invita a realizar un gesto concreto para que aquel que no está, pueda acercarse a la mesa y participar”, concluyó. 

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