“Es un momento para que los católicos se replanteen su fe”

“Es un momento para que los católicos se replanteen su fe”

Lo aseguró María Verónica Talamé, la única doctora en teología bíblica de la Argentina. Por estos días, la mujer lidera en la ciudad el lanzamiento de la diplomatura en Actualización Bíblica. Participan personas de todo el país

María Verónica Talamé, la única doctora en teología bíblica de la Argentina, está por estas horas en Río Cuarto encabezando el lanzamiento de la diplomatura en Actualización Bíblica. En ese marco, dialogó con Puntal sobre diferentes cuestiones vinculadas a la religión y aseguró que, en medio de los pedidos que impulsan la separación Estado-Iglesia, es un buen momento para que los católicos se replanteen su fe. 

-¿Por qué eligieron Río Cuarto?

-Fue por un pedido del obispo Adolfo Uriona. En esta instancia tenemos 103 inscriptos. Hay representantes de las provincias de Chubut, Neuquén, Mendoza, La Rioja, Salta, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, Corrientes, Buenos Aires y Córdoba. De Río Cuarto son 18 personas. 

-¿Por qué es importante cursar la diplomatura?

-Lamentablemente, muchos católicos están sólo con la formación bíblica de la primera comunión. Algunos han avanzado un poco y saben la confirmación y hay catequistas que se prepararon un poco más. La idea de la diplomatura es dar una formación más seria. Tenemos profesores de primer nivel, son los especialistas mejores preparados del país. Como dice San Jerónimo, “desconocer las escrituras es desconocer a Cristo”. Si queremos amarlo más y servirlo mejor, hay que conocerlo. Las escrituras te llevan a Cristo. 

-En la Argentina, la mayor parte de la comunidad pertenece a la Iglesia Católica. Algunos son practicantes y otros no, ¿notan que falta formación?

-Hay bastante poca formación bíblica. Noto una gran ignorancia bíblica en los católicos. 

-¿Las otras religiones están mejor?

-Los protestantes le dan mucha más importancia a la formación bíblica. Ellos se forman mucho más, le dedican tiempo al estudio de la Biblia. Un católico que se interesa sobre las sagradas escrituras manifiesta su deseo de madurar la fe. Dicha madurez es fundamental en la vida de un cristiano. Ya no podemos seguir con una formación de niños teniendo 50 años de edad. Les preguntaría a las personas que están leyendo este artículo cuánto tiempo de sus vidas le dedicaron a estudiar la Biblia. Si la pregunta tiene una respuesta poco favorable, quiere decir que es hora de que los cristianos nos pongamos a estudiar. El Papa dice que hay dos maneras de encontrarnos con Dios, una es orando y la otra es estudiando. 

-El planteo que hace parece lógico, pero hoy por hoy, el día a día de las personas no deja casi espacio para ese tipo de cosas. Suena algo utópico o al menos es un desafío bastante ambicioso el que usted propone…

-Entiendo que no está a la mano de todos. Por eso, la diplomatura permite estudiar la Biblia de una manera semipresencial. El 80 por ciento del dictado se da de manera virtual, sin la necesidad de que la persona salga de su casa. Yo estuve en Roma durante 9 años estudiando la Biblia, pero entiendo que no todo el mundo puede hacerlo. De todas formas, creo que si la persona se da cuenta de la necesidad, busca la forma de estudiar. 

-Más allá de los que se acercan a estudiar la diplomatura, ¿qué puede hacer la gente en su casa?

-Hacerse cinco preguntas. Tratar de llegar a qué dice el texto, la primera. Hemos perdido el don de escuchar. Cuando uno lee, tiene que escuchar lo que dice el texto. La segunda pregunta es qué me dice hoy en mi vida, en mi situación, familia o contexto. Tercera pregunta, qué le digo yo al Señor a partir de lo que el texto me provocó. La cuarta tiene que ver con disfrutar de la presencia. El Señor está vivo en su palabra. Y la quinta pregunta es qué me lleva a hacer. Si yo hago ese ejercicio, probablemente tenga una mayor familiaridad con la palabra que la que tengo en la actualidad. 

-Recién decía que estuvo 9 años estudiando en Roma, ¿por qué tanto tiempo?

-Yo estudié 9 años la Biblia y creo que no debo saber ni el uno por ciento. Uno nunca termina de conocer todo. Estuve 9 años porque hice todo el proceso académico completo. Comencé con 3 años de bachillerato, seguí con 4 años de licenciatura y después hice el doctorado que son 5 años. Como yo ya tenía hecho un profesorado en ciencias sagradas, me valió dos años del primer ciclo, por lo que en total completé 9 años. Es un tiempo prudencial, no conozco a nadie que lo haya hecho en menos tiempo. Sí conozco personas a las que les ha llevado más tiempo. Hay gente que está buscando tema durante un año o más, debido a que la tesis debe ser una originalidad bíblica. Es decir, debe abordar un tema de la Biblia que no haya tocado nadie, cosa que no es fácil. 

-La Biblia que usan los católicos es empleada por otras religiones, ¿cuáles son?

-Nosotros, primero somos judíos. El Antiguo Testamento nuestro, con algunas diferencias, tiene una fuerte raigambre judía. El judaísmo se vale de lo que nosotros llamamos Antiguo Testamento. Después, los protestantes y evangélicos también tienen a la Biblia como su fundamento. No hay tantas diferencias, son más las cosas que nos unen que las que nos separan. 

-El año pasado fue un año fuerte en cuanto a los planteos para que el Estado se separe de la Iglesia, ¿cómo evalúa esa situación?

-Me parece que es un momento para que los católicos se replanteen su genuina fe, porque hay muchos católicos por tradición. Es decir, “como mi abuela y mi mamá eran católicas y me bautizaron, yo soy católica”. No obstante, de ahí a que yo viva mi fe y esté convencida y adherida, hay un gran paso. Me parece que esta revolución, por llamarla de alguna manera, va a hacer que maduremos en la fe, aquellos que la tenemos. Así, quizás la descarten las personas que no la viven y que la tienen por tradición. Me parece bueno eso. Es importante que toda crisis nos lleve a profundizar, cuestionar y purificar la fe. Creo que (la Iglesia) va a quedar con un número menor de personas porque actualmente hay quienes quieren apostatar (renunciar a ser parte de la Iglesia Católica), quieren desvincularse de su fe, cosa que es una decisión adulta y libre. 

-Hay mucha gente que se alejó de la Iglesia por cuestiones como los abusos a menores, ¿cree que se está haciendo un mea culpa?

-Creo que el papa Francisco es un claro mea culpa. No hace más que pedir perdón, acercarse y buscar una solución a los problemas. El Papa nunca los negó, los aceptó y los asumió y está buscando soluciones. Creo que estamos en un proceso de búsqueda de soluciones y de acercamiento. No es cuestión de ver únicamente quién es el culpable y quién la víctima, también hay que ver cómo lo resolvemos para el futuro. No podemos seguir así. Esperamos que no haya más (abusos) o que por lo menos no haya más de parte de las personas que deberían ser referentes de virtud y no de pecado. Insisto, creo que hay un mea culpa. Lo bueno sería que no sea sólo del Papa y de los obispos y que también nos abarque a todos los cristianos

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