Mirando desde las periferias

Mirando desde las periferias

La riquísima entrevista del querido padre Pepe nos permite ir desgranando poco a poco el pensamiento de Francisco con la mirada de aquel hombre sencillo pero profundo en sus convicciones y certero a la hora de dar definiciones. Sin referirse a alguien en particular, su mensaje compromete a todas las personas de buena voluntad. 

Al igual que cuando llamó a la radio comunitaria de Campo Gallo  en el monte santiagueño -pudiendo hablar con los medios más poderosos del mundo- demostró quienes tienen un valor especial para él, con quienes se siente cómodo hablando de los mas variados temas sin tapujos, por ejemplo, que le pide a Dios no sufrir en el momento de su muerte porque es “cobarde para el dolor”: sus elegidos son aquellos que viven dolorosamente ignorados por gran parte de la sociedad en las periferias. 

Fiel a su coherencia, el papa Bergoglio nunca los olvidó. A pesar de la lejanía geográfica, los eligió para hacer llegar su mensaje a la Argentina, su patria: visitar las periferias; combatir el avance del narcotráfico; acompañar a nuestros hijos en su crecimiento y desarrollo siendo padres responsables; rescatar nuestra religiosidad muchas veces perdida en la vorágine del día a día; aprender a tener la capacidad de escuchar y ser escuchado en pos de un diálogo sincero y fecundo son algunos de las reflexiones breves y concretas que comparte como lo hizo tantas veces en Buenos Aires. 

A pocos días de cumplirse dos años de su sorpresiva elección como Sumo Pontífice, y en un año marcado por fuertes polarizaciones sociales, políticas y económicas en Argentina, Francisco salió a “marcar la cancha”. Ciertamente algunas de sus definiciones no han caído bien pero como solía decirnos, “a quien le quepa el sayo que se lo ponga”… Lo que dijo lo hace desde el lugar de aquel hombre preocupado por el presente y el futuro de todos y cada uno de nosotros. 

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