Más de un millón de argentinos viajarán a ver a Francisco

Más de un millón de argentinos viajarán a ver a Francisco

Prevén que la visita a Paraguay generará un cruce de frontera sin precedente

Nunca desde que fue elegido hace más de dos años,el papa Francisco estuvo tan cerca de la Argentina. Por eso, Paraguay, tercera y última etapa de su gira por América del Sur, después de Ecuador y Bolivia, se convertirá en el destino de una multitud de peregrinos argentinos.

Aunque aún resulta difícil hacer una estimación exacta del número de viajeros, tanto las autoridades migratorias nacionales como las paraguayas no dudan en la definición. "Será el mayor cruce de fronteras de la historia", dijo a LA NACION el director nacional de Migraciones, Martín Arias Duval.

La segunda visita de Francisco a América del Sur -viajó a Brasil en julio de 2013, poco después de haber comenzado su papado- empezará el 5 de julio en Ecuador, seguirá el 8 de julio en Bolivia y se extenderá del 10 al 12 de julio por Paraguay.

Allí habrá dos grandes actos multitudinarios: uno se concretará en Asunción, a 40 kilómetros en auto de la frontera con la Argentina, y el otro en Caacupé, a 80 kilómetros.Según estimaciones del sitio oficial www.franciscoenparaguay.org entre un millón y un millón y medio de argentinos cruzarán a Paraguay durante el viaje papal.

"Es un acontecimiento de dimensiones históricas realmente únicas, por lo cual aún nos es muy difícil predecir cuánta gente querrá cruzar a Paraguay durante el mes de julio. Pero creemos que la estimación de más de un millón de personas puede ser correcta", reconoció Arias Duval.

Según la previsión de la Dirección de Migraciones, la mayor cantidad de viajantes cruzará la frontera en el paso formoseño de Clorinda, a través del puente que la une con Colonia Falcón. Pero la zona no cuenta con una infraestructura como para abastecer semejante multitud (ver aparte).

"Si todos los viajeros intentan llegar el mismo día, va a haber un colapso. Por lo que estamos pidiendo a la gente que trate de movilizarse los días previos", recalcó el director Arias Duval.

El acto central del papa Francisco en Paraguay, en la basílica de Caacupé, a apenas 80 kilómetros de la frontera, tiene además el atractivo de realizarse un sábado, el 11 de julio, cercano al feriado del Día de la Independencia (que cae jueves, pero no es feriado puente), y coincide con el comienzo de las vacaciones invernales en las provincias norteñas.

Desde Paraguay también se preparan para un acontecimiento de dimensiones históricas.

"Cuando San Lorenzo jugó la final de Libertadores el año pasado, cruzaron la frontera unas 10.000 personas, que fue un número muy grande de gente, si se tiene en cuenta que habitualmente cruzan alrededor de 1000 vehículos por día. Pero esto va a ser algo gigante", reconoció a LA NACION el director general de Migraciones de Paraguay, Jorge Kronawetter.

La semana pasada, ese organismo anunció la puesta en marcha de un nuevo sistema de registración online para el cruce, tanto terrestre como fluvial y aéreo. "Las personas que viajen pueden registrarse e imprimir su ticket de ingreso al país con un código de barras. Al llegar al puesto migratorio, muestran en ventanilla ese ticket junto con su documento de identidad y ya pueden seguir viaje", explicó Kronawetter.

Además, del lado paraguayo, en Colonia Falcón, se instalarán para esa fecha 15 casetas móviles de Migraciones para agilizar los trámites de la gente que llega con el prechequeo.

El formulario electrónico de registro migratorio estará disponible en pocos días, tanto en la página oficial de la visita, www.franciscoenparaguay.org, como en el sitio www.migraciones.gov.py.

LLEGAR COMO SEA

La inminencia de la visita papal a América latina desató preparativos en todo el país. Desde Salta y Jujuy algunos planean viajar a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde el Papa presidirá una misa el feriado del 9 de julio, pero es un viaje de por lo menos 1000 kilómetros.

La meta más cercana es entonces Paraguay.

La Iglesia argentina no tiene un registro centralizado de todos los viajes, por lo que la organización quedó librada a cada parroquia o colegio.

En la villa La Cárcova, de José León Suárez, la mayoría de los que sueña con ir a Asunción no está en condiciones de pagar los 2000 pesos que cuesta aproximadamente un pasaje ida y vuelta.

El párroco del lugar, el padre "Pepe" Di Paola, organizó entonces una rifa de $ 10 que sortea una multiprocesadora, una frazada y un caloventor. "Con lo que se recaude de la rifa y donaciones que estamos gestionando, esperamos que puedan viajar entre 50 y 100 personas de la villa", comentó el padre "Pepe".

"La mayoría de la gente de La Cárcova en José León Suárez no tuvo ocasión de conocer personalmente a Bergoglio, pero se convirtió luego en una figura muy particular cuando se supo todo lo que estuvo haciendo en las villas de Capital", dijo el sacerdote.

En la ciudad de Corrientes , Nélida Lugo es una de las organizadoras del viaje que realizará la parroquia Jesús Misericordioso.

"En pocos días, la gente de la parroquia ya reservó las 70 plazas del ómnibus. Vamos a seguir al Papa desde que llega al aeropuerto de Asunción hasta que viaja de regreso a Roma. Esperamos quedar cerca de él en algún momento. Es un sueño que tenemos todos", confesó Nélida.

En la capital asunceña, el grupo ya coordinó para alojarse en un convento de las hermanas clarisas.

Debido a la insuficiente capacidad hotelera, la Iglesia paraguaya ofrece alojamiento gratuito para unos 35.000 peregrinos. La inscripción debe realizarse en la pestaña "Alojamiento", del sitiowww.franciscoenparaguay.org.

Un viaje muy particular es que el organiza el padre "Toto" de Vedia, de la parroquia Nuestra Señora de Caacupé, en la villa 21 de Barracas, en la ciudad de Buenos Aires. Además de que los paraguayos son allí mayoría, casi todos tienen algún recuerdo personal del cardenal Jorge Bergoglio cuando vivía en Buenos Aires, celebraba misa y caminaba por los pasillos del barrio. Desde allí partirán hacia Paraguay tres micros con 170 personas.

Para el paraguayo Darío Giménez, de 45 años, vecino de la villa, el viaje a su tierra natal va a ser también la ocasión de volver a encontrarse con quien bautizó a su hija María José, que ahora tiene diez años. Su recuerdo incluye numerosos asados y mates compartidos con el "padre Jorge".

"De las tantas veces que estuvo en la villa comiendo con nosotros, me acuerdo que una vez le pregunté por qué venía acá tan seguido si seguramente tendría otros lugares más agradables para visitar", recuerda Darío Giménez.

La respuesta que recibió sigue resonando en Darío y habla del carisma de Francisco entre la gente sencilla: "Acá yo puedo ver el corazón de la gente", le contestó Bergoglio..

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