El CIRA expresa su profunda preocupación y su firme llamado a la paz

El CIRA expresa su profunda preocupación y su firme llamado a la paz

El Centro Islámico de la República Argentina renueva su compromiso con la promoción del entendimiento entre los pueblos y reitera su disposición a acompañar toda iniciativa que favorezca la paz, la cooperación y la convivencia pacífica.

En un comunicsdo publicado este martes, el Centro Islámico de la República Argentina (CIRA) expresa su profunda preocupación ante los graves acontecimientos que se desarrollan en Medio Oriente, y el recrudecimiento de la violencia que continúa causando dolor, pérdidas humanas y sufrimiento en poblaciones civiles.

Texto del comunicado: 

Ante los graves acontecimientos que se desarrollan en Medio Oriente, y el recrudecimiento de la violencia que continúa causando dolor, pérdidas humanas y sufrimiento en poblaciones civiles, nuestra institución expresa su profunda preocupación y su firme llamado a la paz.

Reafirmamos que la paz no es simplemente la ausencia de guerra, sino la construcción paciente y sostenida de justicia, entendimiento y respeto mutuo. Ninguna diferencia histórica, política o territorial puede justificar el sufrimiento indiscriminado de personas inocentes.

Exhortamos a todas las partes involucradas a cesar las hostilidades y a retomar de manera urgente y sincera los caminos del diálogo. El entendimiento no nace de la imposición, sino de la escucha; no surge del enfrentamiento, sino del reconocimiento de la dignidad humana compartida.

Renovamos nuestro compromiso con la promoción del entendimiento entre los pueblos y reiteramos nuestra disposición a acompañar toda iniciativa que favorezca la paz, la cooperación y la convivencia pacífica.

Hoy más que nunca, el mundo necesita puentes y no muros; palabras y no proyectiles; esperanza y no desesperanza.

En este tiempo de Ramadán, mes de ayuno, introspección y purificación espiritual, recordamos que la verdadera transformación comienza en el corazón humano. El ayuno nos enseña a dominar la ira, a refrenar el impulso de la violencia y a cultivar la paciencia y la compasión.

Que este mes bendito sea una oportunidad para renovar el compromiso con la misericordia, para pedir por el fin del sufrimiento y para trabajar activamente por una paz justa y duradera entre los pueblos.

Que el espíritu del Ramadán ilumine las decisiones de quienes tienen responsabilidad sobre el destino de las naciones y fortalezca en todos nosotros la voluntad de diálogo y reconciliación.

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