El arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina difundió su mensaje pastoral rumbo a la Pascua. "Una Iglesia que escucha es una Iglesia que se deja mover por el Espíritu", afirmó.
Con motivo del inicio de la Cuaresma, el arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, cardenal Vicente Bokalic CM, difundió su mensaje pastoral cuyo lema es "Concédenos un corazón que escucha", en el que presenta este tiempo litúrgico como "un itinerario espiritual hacia la Pascua, marcado por la gracia, la esperanza y la renovación de los compromisos bautismales".
El pastor arquidiocesano definió a la Cuaresma como "un tiempo sagrado, pero también un tiempo de gracia y de alegría profunda", al recordar que es expresión del amor de Dios que invita a la vida plena.
Inspirado en el mensaje del papa León XIV, el cardenal Bokalic puso el acento en la escucha como actitud central del camino cuaresmal. Señaló que escuchar implica "poner el corazón" y salir del encierro del individualismo, aprendiendo a percibir lo que Dios dice y lo que expresan los hermanos, especialmente los pobres y quienes sufren.
En un contexto atravesado por ruidos y distracciones, el arzobispo invitó a recuperar el silencio interior como condición para una escucha auténtica y transformadora.
En su mensaje destacó además, el llamado a ser "una Iglesia en misión", que no vive la fe de manera encerrada, sino que se deja enviar por el encuentro con el amor de Dios. En este sentido, afirmó que "una Iglesia que escucha es una Iglesia que se deja mover por el Espíritu" y se compromete con la vida concreta de su pueblo, compartiendo sus heridas y esperanzas.
En otro de los ejes centrales del texto, el purpurado se refirió a la opción pastoral por los jóvenes, a quienes se convoca a escuchar de manera cercana y empática, buscando conocer sus sueños, proyectos y dificultades, y afirmó que para caminar con ellos "necesitamos primero aprender a escucharlos de verdad", especialmente a aquellos más golpeados por las durezas de la vida.
Al concluir su mensaje, el arzobispo de Santiago del Estero invitó a crecer como una Iglesia con estilo sinodal, entendida no como una estrategia sino como un modo de ser: caminar juntos, escucharse mutuamente y discernir comunitariamente. Y deseó que esta Cuaresma sea un tiempo de gracia para "dejarnos amar y transformar por Dios", renovar el compromiso misionero y avanzar unidos hacia la Pascua, bajo la protección de María, Madre de la Iglesia.


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