El Obispado de Getafe (España) detalló algunas actuaciones realizadas con los Hijos del Amor Misericordioso, entre las que se encuentra suspender las ordenaciones, además de acompañar un proceso de discernimiento sobre su constitución como comunidad.
Por Nicolás de Cárdenas.
A través de un comunicado, detalló que “la comunidad establecida actualmente en Serranillos del Valle y conocida como Hermanos del Amor Misericordioso está formada por siete sacerdotes: cinco incardinados en la Diócesis de Getafe y dos incorporados temporalmente bajo diversas formas jurídicas establecidas con sus respectivos obispos”.
También forman parte de este grupo “dos diáconos y un grupo de seminaristas que se prepara para el sacerdocio en la casa de formación erigida canónicamente por el Obispo, quien también ha nombrado al sacerdote encargado de esta y al que se le encomienda el cuidado y acompañamiento de dichos seminaristas”.
El obispado señaló además que estos seminaristas “cumplen los requisitos indicados por el Derecho Canónico y las disposiciones contenidas en otros documentos sobre la formación de los candidatos a las Sagradas Órdenes”.
El grupo desea constituirse en comunidad religiosa con regla propia. A este respecto, el obispado señaló que “todavía están en un proceso de discernimiento, acompañados por el Obispo y sus colaboradores, como es habitual”, mientras se encuentran en “destinos encomendados por el Obispo diocesano”.
A raíz de algunas denuncias en octubre de 2024, el Obispado de Getafe inició una investigación y se trasladaron los hechos a la Archidiócesis de Madrid, donde esta asociación pública de fieles fue aprobada en 2007.
Así, el Tribunal de la Rota —el más alto tribunal eclesiástico en España, con sede en Madrid— realizó un informe en el que detectó presuntos abusos de poder, de conciencia y sexuales que afectaban tanto a la rama femenina como a la masculina, por lo que, en julio de 2025, el Arzobispo de Madrid, Cardenal José Cobo, intervino las Hijas del Amor Misericordioso (HAM).
En cuanto a los hechos que afectaban a la rama masculina, el Obispado de Getafe destacó que “aun no siendo relevantes penalmente, requerían un discernimiento atento”. Con este fin, “se estableció un diálogo con todos los sacerdotes, diáconos y seminaristas” para conocer "hasta qué punto les implicaban y corregir aquello que fuese necesario”.
Así, “con el propósito de esperar al desarrollo de la investigación previa, el Obispo de Getafe les comunicó que quedaba suspendida temporalmente la entrada de nuevos seminaristas y que no podían pedir las Sagradas Órdenes".
Por último, la Diócesis de Getafe señala que, tras la intervención de las HAM, la Archidiócesis de Madrid les trasladó "algunas cuestiones sobre la relación de los sacerdotes con la Asociación que fueron comunicadas a estos puntualmente, manteniendo una fluida comunicación entre ambas diócesis para velar por su cumplimiento”.
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