El arzobispo de Corrientes brindó el tradicional mensaje navideño, enmarcado en un discurso de amor, solidaridad y la “no violencia como un estilo de política para la paz”.
La Navidad es una de las fiestas más cálidas y de tono familiar que tiene el calendario cristiano, porque conocemos allí a la sagrada familia de María, José y el niño Jesús”. Con esta frase el arzobispo Andrés Stanovnik comenzó su mensaje navideño en el que sobresalieron las palabras amor, solidaridad y sobre todo la frase “la no violencia como política para la paz”.
En una rueda de prensa en la que estuvo presente El Litoral, Stanovnik recordó el título de la 175ª Conferencia Episcopal que dice “Jesús entra en nuestra casa para quedarse”, un lema conmemorativo para celebrar la Nochebuena del nacimiento del Salvador en familia. En breves palabras detalló: “Estamos hablando de un hombre que se puso a nuestra altura, que se despojó de todo poder para encontrarse con nosotros”.
Aprovechó la oportunidad para ligar el discurso al menaje brindado por el Papa Francisco en el marco de la celebración de la 50ª Jornada Mundial de la Paz, cuyo lema movilizador fue “La no violencia: un estilo de política para la paz”.
Stanovnik describió a Jesús como “víctima de la violencia, al igual que María o José. Recordemos el exilio, allí vemos la historia de un hijo que llegó a ser crucificado”. Dicho esto, los destacó como ejemplos de “víctimas de la violencia que vencen la tentación de la venganza. No se dejó llevar por la venganza, sino que obró por amor, superó la violencia y enseñó el camino de la salvación”.
En medio de la alocución resonó la palabra amor como herramienta fundamental para desactivar el espiral de violencia, ya que recalcó: “El amor a los enemigos desactiva la violencia en el victimario. Es un mensaje muy profundo, que surge en la convivencia familiar, entre los seres humanos. Por eso el Papa habla de la raíz doméstica de una política no violenta, allí dice lo siguiente: si el origen de lo que brota la violencia está en el corazón de los hombres, entonces es fundamental recorrer el sendero de la no violencia en primer lugar en el seno de la familia”.
Advertencias
En la conferencia no faltó la consulta sobre la mirada política, a lo que el arzobispo contestó: “Ojalá que afirmemos una democracia respetando la división de poderes, que el Gobierno sea cada vez más sensible a las necesidades subjetivas (que ellos mismos ven) y que las políticas sean más eficaces”.
Stanovnik comentó además que en el mensaje de los obispos para esta Navidad advirtieron: “Tenemos que estar atentos a los cálculos mezquinos, la especulación financiera y la subordinación del bien común a intereses electorales. Estas realidades no responden a las expectativas y hacen daño al país. Son advertencias ante tentaciones de instrumentar el poder de una manera que no le hace bien a nuestro pueblo, evidentemente con síntomas de intereses particulares y egoístas.
Solidaridad
La Navidad es una fecha ideal para entablar lazos solidarios con los que más necesitan, mucho más en tiempos de crisis. Así lo entiende monseñor Stanovnik, que expresó: “Las estadísticas oficiales dicen que a uno de cada tres argentinos le falta comida, trabajo, salud, educación e igualdad de posibilidades para progresar. Todo esto en la tierra bendita del Papa”.
Y acotó: “Dios quiera tengamos entonces sentido solidario para esta Navidad. Nos sentimos llamados a ser una iglesia más humilde, que camine hacia la no violencia. El Hijo de Dios recién nacido nos recuerda que somos hermanos para que no perdamos la esperanza de un renovado encuentro fraterno entre todos los argentinos. Entonces así nos podemos desear una feliz Navidad a todos”.

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