Sínodo: informes sobre la pobreza, el ambiente y la poligamia

Sínodo: informes sobre la pobreza, el ambiente y la poligamia

La Secretaría General del Sínodo divulga, este martes 24 de marzo, el Informe Final del Grupo de Estudio N.º 2, «Escuchar el clamor de los pobres y de la tierra», así como el de la Comisión del SECAM (Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar) sobre «el desafío pastoral de la poligamia».

La Secretaría General del Sínodo publicó, este martes 24 de marzo de 2026, el Informe Final del Grupo de Estudio N.º 2 sobre «Escuchar el clamor de los pobres y de la tierra», así como el de la Comisión del Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) sobre «El desafío pastoral de la poligamia».

Ambos Informes, en su diversidad temática, dan testimonio del camino sinodal de la Iglesia: una Iglesia que escucha, discierne y acompaña y que, arraigada en el Evangelio, no deja de acercarse a cada hombre y mujer, respondiendo a los desafíos de nuestro tiempo.

Los Informes Finales y un breve resumen en cinco idiomas están disponibles en el sitio web de la Secretaría General del Sínodo: www.synod.va.

El Papa León XIV ha dispuesto la publicación de estos Informes Finales para compartir con todo el Pueblo de Dios los frutos de la reflexión y el discernimiento llevados a cabo durante el Sínodo, en un espíritu de transparencia y responsabilidad. Se consideran documentos de trabajo. Con la entrega de los Informes Finales a la Secretaría General del Sínodo, los Grupos de Estudio que los han elaborado concluyen el mandato que les fue confiado y, por tanto, deben considerarse disueltos.

Informe Final del Grupo de Estudio Nº 2

El Informe Final del Grupo de Estudio Nº 2 está estructurado en varias secciones. Precedido por una reflexión del cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Informe busca responder a las cinco preguntas fundamentales encomendadas al Grupo sobre cómo la Iglesia puede escuchar mejor el clamor de los pobres y de la tierra.

El documento parte de la convicción teológica de que escuchar a los pobres y a la tierra no es una opción pastoral, sino un acto de fe constitutivo de la misión de la Iglesia, arraigado en el doble mandamiento del amor y en el ejemplo del Buen Samaritano. Como recuerda el cardenal Czerny en su prefacio, el término «escucha» denota un proceso integral que incluye encuentro, comprensión del problema, acción, evaluación y acompañamiento espiritual, y concierne a todo cristiano, incluidos aquellos que se sienten pobres. La pregunta que guía el trabajo del Grupo es, por tanto: ¿cómo puede la Iglesia escuchar mejor estos dos clamores interconectados, consciente de que responder al clamor de los pobres significa también responder al clamor de la tierra, y viceversa?

El Informe describe los métodos de trabajo adoptados, las limitaciones encontradas y las lecciones aprendidas.

Identifica las herramientas ya presentes en la Iglesia -parroquias, comunidades de base, movimientos, organismos de Cáritas, redes ecuménicas e internacionales- y destaca su riqueza, al tiempo que llama a superar la tentación de delegar indebidamente en estructuras especializadas, recordando a cada bautizado su corresponsabilidad.

Entre las propuestas concretas figura la creación de un Observatorio Eclesial sobre la Discapacidad, sugerido por un subgrupo compuesto en gran parte por personas con discapacidad, como modelo replicable a nivel local y regional para dar voz a todos los grupos marginados.

En el plano teológico, el Informe subraya la necesidad de una teología que surja de la escucha de los pobres y de la tierra como auténticos lugares teológicos (loci theologici), y pide que teólogos provenientes de las comunidades más vulnerables participen activamente en la redacción de documentos magisteriales. Se presta especial atención a la formación: los programas formativos para laicos, religiosos y seminaristas deben integrar el encuentro directo con las periferias existenciales, la competencia en la escucha como disciplina espiritual —no meramente como técnica— y el análisis social.

El documento concluye con la visión de una Iglesia sinodal capaz de convertirse ella misma en instrumento de escucha, no solo dotada de estructuras para escuchar, sino transformando a cada uno de sus miembros en una presencia misionera junto a los más vulnerables.

Historia de la Comisión del SECAM sobre la poligamia

La Comisión del SECAM centrada en el desafío de la poligamia surgió en respuesta a la solicitud de la Primera Sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, celebrada en octubre de 2023, que alentó al SECAM a promover el discernimiento teológico y pastoral respecto a la poligamia y a acompañar a las personas en uniones polígamas que están llegando a la fe. En consecuencia, la Iglesia en África, a través de su organismo continental, el SECAM, estableció un Equipo de Expertos dedicado a esta cuestión.

El Equipo de Expertos, compuesto por 12 especialistas de diversas regiones de África y sus islas, y representantes de distintos ámbitos como la teología dogmática y fundamental, los estudios bíblicos, la pastoral, el derecho canónico y la antropología, se reunió tanto de manera presencial como virtual.

El borrador del documento fue compartido con el Dicasterio para la Doctrina de la Fe a través de la Secretaría General del Sínodo. El SECAM recibió comentarios alentadores del Dicasterio, junto con consideraciones específicas que debían ser atendidas, y el texto fue devuelto al Equipo de Expertos para su ulterior perfeccionamiento. El texto provisional fue presentado y debatido por obispos y teólogos durante la Asamblea Plenaria del SECAM, celebrada en Kigali, Ruanda, del 30 de julio al 4 de agosto de 2025. Las aportaciones de dicha asamblea contribuyeron a la elaboración de la versión final del documento.

Tras las deliberaciones en la Plenaria, el texto definitivo fue remitido a la Secretaría General del Sínodo y al Dicasterio para la Doctrina de la Fe para nuevas orientaciones, y el Informe Final fue publicado hoy.

Panorama del Informe del SECAM

El Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) ha desarrollado una reflexión orgánica sobre el desafío pastoral de la poligamia, arraigada en el contexto cultural, antropológico y teológico del continente africano.

El Informe comienza reconociendo el valor sagrado de la familia africana, fundada en la alianza entre los grupos humanos, con los antepasados y con Dios, donde el hijo es considerado una bendición divina y el deseo de una descendencia numerosa forma parte integral de la identidad comunitaria. En este horizonte se sitúa la existencia histórica de la poligamia, fenómeno no exclusivo de África, pero particularmente arraigado allí y pastoralmente urgente.

El análisis bíblico revela su ambivalencia: tolerada en el Antiguo Testamento, es progresivamente superada por la revelación del Nuevo Testamento, en la que Jesús -recordando el designio original del Creador- afirma claramente la unidad e indisolubilidad del matrimonio. El documento reitera firmemente la enseñanza de la Iglesia: el matrimonio cristiano es monógamo por naturaleza teológica y no por imposición cultural.

En el plano pastoral, el SECAM excluye cualquier forma de reconocimiento de la poligamia y recomienda que los catecúmenos polígamos no sean admitidos al bautismo antes de asumir libremente el compromiso con el matrimonio monógamo. No se trata de exclusión ni estigmatización, sino de un acompañamiento paciente y respetuoso, inspirado en la misericordia de Cristo.

La dignidad de la mujer ocupa un lugar central en este enfoque pastoral, presentando a María, Madre de Jesús, como modelo de evangelización inculturada. La conclusión se orienta hacia una «pastoral de cercanía» capaz de abrir las puertas de la Iglesia a quienes viven en periferias espirituales y existenciales, reconociendo en cada persona un hijo de Dios llamado al amor fiel y a la Alianza.

El informe sobre la poligamia concluye reconociendo que la poligamia sigue siendo hoy una realidad en las sociedades africanas; sin embargo, su existencia y difusión varían según las políticas de cada Estado, la religión predominante y la influencia cultural tradicional.

«En este contexto, el anuncio del Evangelio y su propuesta de adherir a una relación matrimonial monógama encuentra en ocasiones cierta resistencia justificada por razones culturales.

A lo largo de la historia de la evangelización, los intentos de admitir en la comunidad cristiana a personas que viven en relaciones polígamas han seguido modelos diversos, que a veces han variado de una diócesis a otra, de una conferencia episcopal a otra, incluso dentro de un mismo espacio sociocultural.

En un momento en que la Iglesia desea vivir plenamente su carácter sinodal, en la comunión y participación de todos, resulta urgente que la Iglesia en África comparta estos modelos y los evalúe doctrinal y pastoralmente y, cuando sea oportuno, proponga otros caminos, con el fin de ofrecer a todos la posibilidad de un encuentro con Cristo y su Evangelio.

La acción pastoral de la Iglesia en África al acompañar a parejas polígamas que solicitan ser acogidas en la Iglesia aparece como un intento de ser fiel a la comprensión que la Iglesia tiene del matrimonio y de la familia cristiana.

«La necesidad de acoger y acompañar a las personas y a las familias es cada vez más evidente», subrayan los obispos africanos, «para que puedan responder con mayor claridad al llamado que les dirige la verdad revelada por el Evangelio sobre la vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en la sociedad».

«De ahí», concluyen, «la urgencia de una pastoral de proximidad y atención que ayude a comprender el sacramento del matrimonio no como una convención social, sino como un don para la santificación y la salvación de los esposos», señalando que «como vocación y misión, se recibe como un regalo».

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