¿Qué piensa el Papa del infierno?

¿Qué piensa el Papa del infierno?

Francisco ha afirmado la existencia del infierno en muchos de sus discursos y homilías, a pesar de los falsos rumores que se han extendido en las últimas semanas.

Durante las últimas semanas se ha difundido la falsa información de que el Papa Francisco habría asegurado que el infierno no existe. Una frase jamás pronunciada por el Santo Padre, que en numerosas ocasiones ha afirmado la existencia del infierno en sus discursos, homilías y otros mensajes pastorales.

Las declaraciones más recientes del Papa Francisco acerca del infierno se han dado en el marco de su visita a Tor Bella Monaca, uno de los barrios de la periferia de Roma. Allí se encontró con más de mil jóvenes que le preguntaron sobre diversos temas que les preocupaban, entre ellos el problema del mal y la existencia del infierno.

Al ser interrogado acerca de “por qué si Dios es bueno permite la existencia del infierno”, Francisco contestó que “al infierno no te mandan: si vas es porque lo eliges tú”. A aquel que durante toda su vida, e incluso en los últimos instantes de ésta, da la espalda a Dios y su misericordia, Dios no le puede salvar.

“Va al infierno solamente aquél que dice a Dios: No te necesito, me arreglo yo sólo”, aseguró el Santo Padre durante su encuentro con los jóvenes romanos. Si una persona fuera “un pecador tremendo”, pero al llegar la muerte se volviera a Dios, iría al cielo como fue el buen ladrón después de pedir perdón a Jesús en la Cruz.

Francisco también ha hablado del infierno en numerosas ocasiones en sus homilías en la Casa de Santa Marta. En una de ellas recordó que, aunque todos mereceríamos el infierno, Jesús defiende a los pecadores porque tiene misericordia de ellos: “Jesús defiende al pecador de una condena justa. También nosotros, cuántos de nosotros, quizá deberíamos ir al infierno. Y esa condena es justa… y Él perdona más allá”.

El Santo Padre también ha advertido acerca del peligro de hablar con ligereza sobre si alguien merece ir al infierno. “Se dirá: ese es una mala persona, debe ir al infierno. No; reza por él, reza por ella”, sostiene el Papa recordando la obligación de los cristianos de rezar siempre por los que más lo necesitan antes que juzgar y condenar.

Tampoco se puede afirmar que los que están fuera de la Iglesia católica y practican otra religión se condenan. En su discurso a los periodistas en el avión que le trasladaba a Manila, Francisco contó su primera experiencia de ecumenismo:  “Tenía cuatro años e iba con mi abuela, que me llevaba de la mano, y en la otra acera iban dos mujeres del Ejército de la Salvación. Yo pregunté: ‘¿Abuela, esas son monjas?’. Y ella me respondió: ‘No, son protestantes, ¡pero son buenas!”. Esta experiencia fue para Bergoglio una muestra de que la Iglesia “ha crecido mucho en el respeto por las demás religiones”.

Ahora bien, aunque el Papa haya dejado claro que no se puede juzgar ni condenar ya que “el único que sabemos seguro que está en el infierno es el demonio”, nunca ha dejado de sostener que el infierno sí existe y que el hombre puede condenarse si se aparta de Dios. En su discurso a las víctimas de la mafia, Francisco dirigió unas duras palabras a los que cometen estos crímenes, advirtiéndoles que debían convertirse ya que “aún es tiempo para no terminar en el infierno, es lo que les espera si continúan por este camino”.

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