"Permanecer firmes en el Se隳r, caminar en la esperanza, trabajar para construir un mundo mejor, no obstante las dificultades y los acontecimientos tristes que marcan la existencia personal y colectiva, es lo que verdaderamente cuenta": fue la afirmaci鏮 del Papa Francisco a la hora del 聲gelus del segundo domingo de noviembre.
Ante una plaza de san Pedro repleta de peregrinos llegados de diversos pa疄es del mundo, el Pont璗ice bas su reflexi鏮 en el pasaje evang幨ico de Lucas en el que Jess hablando a sus disc甑ulos sobre los ltimos tiempos, frente al templo de Jerusal幯, les advierte sobre la condici鏮 ef璥era de las construcciones humanas y que no hay que poner en ellas nuestra seguridad. Jess sabe que existe siempre quien especula sobre la necesidad humana de seguridades, afirm el Papa, y por eso adviriti que no hay que dejarse enga鎙r por falsos mes燰s, guerras o revoluciones porque tambi幯 estas cosas son parte de este mundo.
De ah su invitaci鏮 a trabajar con esperanza en la construcci鏮 de un mundo mejor, no obstante las dificultades tristes que puedan marcar nuestra existencia, porque es lo que la comunidad cristiana est llamada a hacer para ir al encuentro del d燰 del Se隳r. Y 廥te es "el compromiso que nace de este Jubileo Extraordinario de la Misericordia que est por concluir", explic Francisco: construir el futuro sobre esta tierra, para hacerlo un tiempo de salvaci鏮 para todos, con la certeza de que Dios conduce nuestra historia.
(MCM-RV)
Palabras del Papa antes del 聲gelus:
Queridos hermanos y hermanas, }uenos d燰s!
El pasaje del Evangelio de hoy (Lc21,5-19) contiene la primera parte del discurso de Jess sobre los ltimos tiempos, en la redacci鏮 de San Lucas. Jess lo pronuncia mientras se encuentra de frente al templo de Jerusal幯 y se inspira en las expresiones de admiraci鏮 de la gente por la belleza del santuario y de sus decoraciones (cfr v. 5). Entonces Jess dice: De todo lo que ustedes contemplan, un d燰 no quedar piedra sobre piedra: todo ser destruido (v. 6).·odemos imaginar el efecto de estas palabras sobre los disc甑ulos de Jess! Pero 匜 no quiere ofender el templo, sino hacerles entender a ellos y tambi幯 a nosotros hoy que las construcciones humanas, aun las m嫳 sagradas, son pasajeras y no hay que poner en ellas nuestra seguridad. 。u嫕tas presuntas certezas en nuestra vida pens墎amos que eran definitivas y despu廥 se revelaron ef璥eras! Por otro lado, ︷u嫕tos problemas nos parec燰n sin salida y luego se superaron!
Jess sabe que existe siempre quien especula sobre la necesidad humana de seguridades. Por eso dice: Tengan cuidado, no se dejen enga鎙r(v. 8), y pone en guardia de tantos falsos mes燰s que se presentar燰n (v. 9). ﹗ambi幯 hoy existen! Y agrega que no hay que dejarse aterrorizar y desorientar por guerras, revoluciones y calamidades, porque tambi幯 廥tas forman parte de la realidad de este mundo (cfr. vv. 10-11). La historia de la Iglesia es rica de ejemplos de personas que han soportado tribulaciones y sufrimientos terribles con serenidad, porque ten燰n la conciencia de estar seguramente en las manos de Dios. 匜 es un Padre fiel, es un Padre premuroso, que no abandona a sus hijos. .ios no nos abandona nunca! Esta certeza tenemos que tenerla en el coraz鏮: .ios no nos abandona nunca!
Permanecer firmes en el Se隳r, en esta certeza que 匜 no nos abandona, caminar en la esperanza, trabajar para construir un mundo mejor, no obstante las dificultades y los acontecimientos tristes que marcan la existencia personal y colectiva, es lo que verdaderamente cuenta; es lo que la comunidad cristiana est llamada a hacer para ir al encuentro del d燰 del Se隳r. Precisamente en esta perspectiva queremos colocar el compromiso que nace de estos meses en los cuales hemos vivido con fe el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, que hoy se concluye en las Di鏂esis de todo el mundo con el cierre de las Puertas Santas en las iglesias catedrales. El A隳 Santo nos ha solicitado, por una parte, a tener fija la mirada hacia el cumplimiento del Reino de Dios, y por otra, a construir el futuro sobre esta tierra, trabajando para evangelizar el presente, para hacerlo un tiempo de salvaci鏮 para todos.
Jess en el Evangelio nos exhorta a tener bien firme en la mente y en el coraz鏮 la certeza que Dios conduce nuestra historia y conoce el fin ltimo de las cosas y de los eventos. Bajo la mirada misericordiosa del Se隳r se devana la historia en su fluir incierto y en su entrecruce de bien y de mal. Pero todo aquello que sucede est conservado en 匜; nuestra vida no se puede perder porque est en sus manos. Recemos a la Virgen Mar燰 para que nos ayude a trav廥 de los acontecimientos felices y tristes de este mundo, a mantener firme la esperanza de la eternidad y del Reino de Dios. Recemos a la Virgen Mar燰, para que nos ayude a entender en profundidad esta verdad: .ios nunca abandona a sus hijos!
Palabras del Papa despu廥 de la oraci鏮 a la Madre de Dios:
Queridos hermanos y hermanas,
en esta semana ha sido restituido a la devoci鏮 de los fieles el m嫳 antiguo crucifijo de madera de la Bas璱ica de San Pedro, que se remonta al siglo catorce. Despu廥 de un laborioso restauro, ha vuelto al antiguo esplendor y ser colocado en la capilla del Sant疄imo Sacramento, en recuerdo del Jubileo de la Misericordia.
Se celebra hoy en Italia la tradicional Jornada del Agradecimiento por los frutos de la tierra y del trabajo humano. Me asocio a los Obispos para desearles que la madre tierra sea siempre cultivada en modo sostenible. La Iglesia est cerca con simpat燰 y reconocimiento al mundo agr獳ola y exhorta a no olvidar cu嫕tos, en varias partes del mundo, est嫕 privados de los bienes esenciales como el alimento y el agua.
Los saludo a todos ustedes, familias, parroquias, asociaciones y fieles que han venido de Italia y de tantas partes del mundo. En particular, saludo y agradezco a las asociaciones que en estos d燰s han animado el Jubileo de las personas emarginadas. ﹐uchisimas gracias por el trabajo y por la ayuda! Saludos a los peregrinos procedentes de R甐 de Janeiro, Salerno, Piacenza, Veroli e Acri, como tambi幯 el consultorio La famiglia de Mil嫕 y las Fraternidades italianas de la Orden secular Trinitaria.
A todos les deseo un feliz domingo. Por favor, no se olviden de rezar por m. 、uen almuerzo y hasta pronto!
(Traducci鏮 del italiano: Mar燰 Cecilia Mutual, Radio Vaticano)

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