El Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca de Jerusalén, anunció las restricciones en Semana Santa en los Santos Lugares a causa de la guerra; y animó a recordar que “ninguna oscuridad, ni siquiera la de la guerra, puede tener la última palabra”.
Por Walter Sánchez Silva.
“A causa de la guerra, este año no nos ha sido posible vivir el tradicional camino cuaresmal en Jerusalén, con las solemnes celebraciones en el Santo Sepulcro y en los Santos Lugares de la Pasión”, señala el purpurado en un mensaje publicado el 22 de marzo.
El cardenal resalta que está “en diálogo constante con las autoridades competentes, junto con las demás Iglesias cristianas” para poder dar “indicaciones definitivas para los próximos días”, por lo que “estaremos obligados a una coordinación día a día”.
Este lunes, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que los últimos dos días su gobierno e Irán han mantenido “conversaciones buenas y productivas” en vistas a la “resolución total de hostilidades” en Medio Oriente; y que ha ordenado detener los ataques contra las plantas de energía iraníes por cinco días.
Por su parte, el gobierno iraní ha señalado que ha recibido mensajes de intermediarios de Estados Unidos solicitando negociar para poner fin a la guerra, pero dijo que en este momento no hay diálogo en curso.
Eventos cancelados
Sin embargo, el Patriarca resaltó que “la tradicional procesión del Domingo de Ramos, que sube desde el Monte de los Olivos a Jerusalén, está cancelada. Será sustituida por un momento de oración en la ciudad de Jerusalén, en un lugar a determinar”.
Asimismo, la Misa Crismal, en la que se consagrada el aceite para los sacramentos como el Bautismo y la Confirmación, “se pospone a una fecha por determinar, tan pronto como la situación lo permita, posiblemente dentro del tiempo pascual. El Dicasterio para el Culto Divino ya ha concedido el necesario consentimiento”.
El Cardenal Pizzaballa precisó que “las iglesias de la diócesis permanecen abiertas. Párrocos y sacerdotes, en las formas y con las modalidades posibles, harán todo lo posible para favorecer la oración y la participación de los fieles en las celebraciones pascuales”.
Oración y Rosario por la paz el 28 de marzo
El purpurado resaltó que este es un momento especial para la oración, por lo cual anima a “suplir estas limitaciones con momentos de oración en familia y en nuestras comunidades religiosas”.
Tras señalar que “deseamos la paz, ante todo para nuestros corazones atribulados. Solo la oración puede concederla”, el cardenal propone un Rosario por la paz el próximo sábado 28 de marzo.
“Lo haremos con corazón humilde, seguros de que nuestra oración, aunque físicamente distantes, es capaz de recurrir a la fuerza del amor de Dios, que nos une en espíritu de esperanza y de confianza”, destacó.
Para concluir, el cardenal subrayó que “la Pascua, que celebramos bajo el signo de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, nos recuerda que ninguna oscuridad, ni siquiera la de la guerra, puede tener la última palabra”.
La Custodia Franciscana de Tierra Santa y el Santo Sepulcro
El 21 de marzo, la Custodia Franciscana de Tierra Santa precisó en un comunicado que no han dejado de orar en los Santos Lugares como el Santo Sepulcro, aunque “el acceso a la Basílica está restringido a los fieles por razones de seguridad”.
“En este momento, no es posible predecir el desarrollo de las celebraciones de la Semana Santa. La Custodia de Tierra Santa mantiene un diálogo constante con las autoridades competentes y las demás Iglesias responsables del Santo Sepulcro. Tan pronto como haya indicaciones claras sobre las celebraciones, se realizarán comunicados oficiales a través de los canales institucionales”, resaltó.
Los franciscanos invitaron a orar “por el fin de la guerra y la violencia, y por la búsqueda valiente y responsable del diálogo, la diplomacia y la política, los únicos caminos capaces de construir una paz justa y duradera”.

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