El Papa sabe donde sepultaron a la monja que le salvó la vida en 1957

El Papa sabe donde sepultaron a la monja que le salvó la vida en 1957

Las cenizas de Cornelia Caraglio se encuentran en el cinerario de una capilla adyacente a la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, de la localidad bonaerense de Merlo. La religiosa fue clave en su recuperación de una neumonía grave cuando tenía 21 años.

El Papa Francisco recibió la documentación que certifica el lugar de sepultura de la monja que le salvó la vida en su juventud, la italiana Cornelia Caraglio, cuyas cenizas han sido halladas cerca de Buenos Aires.

Tras la audiencia general, el pontífice argentino fue informado por la experta en historia de la emigración italiana, Orsola Appendino, de sus indagaciones para encontrar el lugar en el que reposa esta religiosa, informa el medio oficial 'Vatican News'.

La hermana Cornelia fue una de las dos monjas que asistieron al joven Jorge Mario Bergoglio en Argentina cuando fue hospitalizado en 1957, con 21 años, por una grave neumonía por la que finalmente tuvieron que extirparle una parte del pulmón.

Francisco recordó en varias ocasiones a aquella religiosa que le cuidó y que "sabía mejor que el médico lo que los pacientes necesitaban", tal y como rememoró él mismo en su libro "Soñemos juntos" (2020), con sus reflexiones sobre la pandemia.

"Siempre estaré en deuda con ellas. Lucharon por mí hasta el final, hasta que me recuperé. Me enseñaron lo que significa usar la ciencia y saber ir más allá, para responder a necesidades específicas", sostiene el pontífice en esas memorias.

Con el tiempo el camino de la enfermera y el paciente se separó y Bergoglio emprendió una carrera eclesiástica que le llevaría a convertirse en el primer Papa latinoamericano de la historia, aunque nunca la olvidó y el pasado 7 de febrero recibió a sus parientes, animándolos a encontrar el lugar de su sepultura.

Y este miércoles Orsola Appendino pudo entregarle la documentación que certifica el sitio donde reposa la monja y Francisco se ha sentido "muy contento", de acuerdo a la misma fuente.

La experta, estudiosa de la emigración en el siglo XX desde el Piamonte italiano, la tierra de los padres y ancestros de Bergoglio, ha logrado dar con la sepultura hablando con las monjas dominicas del convento del municipio piamontés de Mondovì (norte), donde sor Cornelia se había formado.

El edificio actualmente es un lugar de reposo para monjas ancianas pero, gracias a la madre superiora, hermana Antonella Olivero, Appendino pudo hablar con dos religiosas argentinas que vivieron durante 35 años con las hermanas Cornelia, Josefina Solioz y Ana Teresa Viola.

Fueron ambas monjas, de 82 y 84 años respectivamente, las que se ocuparon de organizar el funeral de la hermana Cornelia, en 1995, y a pesar de su avanzada edad recordaban de forma "lúcida" sus particulares.

En un primer momento, según su testimonio, la hermana Cornelia fue enterrada en el cementerio de Merlo, en la provincia de Buenos Aires, pero después, en febrero de 2023, decidieron incinerar sus restos y trasladarlos al cinerario de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima en Merlo.

El Papa pudo saber donde reposa la monja que salvó su vida y ha recibido una carta de las hermanas Josefina y Ana Teresa en la que le exponen algunos de sus recuerdos: "Es una santa muy misericordiosa", le asegura en la misiva la primera.

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