Video mensaje del Pontífice para los chicos y chicas que se preparan para vivir la JMJ de Panamá del 22 al 27 de enero de 2019
El Papa Francisco encomendó una tarea precisa para los jóvenes de los cinco continentes que se preparan para vivir la Jornada Mundial de la Juventud, del 22 al 27 de enero de 2019: «salir de uno mismo y ponerse al servicio de los demás».
Estas son sus palabras:
«Queridos jóvenes, nos aproximamos a la JMJ que se celebra en panamá en el próximo mes de enero y tiene como lema la respuesta de la Virgen María a la llamada de Dios: “He aquí la sierva de Dios, hágase en mí según tu palabra”. Sus palabras son un “sí” valiente y generoso, el “sí” de quien ha comprendido el secreto de la vocación, salir de uno mismo y ponerse al servicio de los demás. Nuestra vida solo encuentra significado en el servicio a Dios y a los demás. Hay muchos jóvenes creyentes y no creyentes que al final de una etapa de estudios muestran su deseo de ayudar a otros, de hacer a algo por los que sufren por los que la pasan mal. Esa es la fuerza de los jóvenes, la fuerza de todos ustedes, la que puede cambiar el mundo. Esta es la revolución que puede desbaratar los grandes poderes de este mundo. La revolución del servicio.
Ponerse al servicio de los demás no significa solamente estar listo para la acción, sino que también hay que ponerse en diálogo con Dios, en actitud de escucha, como lo hizo María. Ella escuchó lo que el Ángel le decía y después respondió. De ese trato con Dios en el silencio del corazón se descubre la propia identidad y la vocación a la que Del señor llama. Esta puede expresarse en diferentes formas: en el matrimonio, en la vida consagrada, en el sacerdocio, nunca al egoísmo. No existe la vocación al egoísmo. Todas las vocaciones son modos para seguir a Jesús. Lo importante es descubrir lo que el Señor espera de nosotros y ser valientes para decir “Sí”.
María fue una mujer feliz porque fue generosa ante Dios y se abrió al plan que tenía para ella. Las propuestas de Dios para nosotros, como la que le hizo a María, no son para apagar sueños, sino para encender deseos, para hacer que nuestra vida fructifique y haga brotar muchas sonrisas y alegre muchos corazones. Dar una respuesta afirmativa a Dios es el primer paso para ser feliz y hacer felices a muchas personas.
Queridos jóvenes, anímense a entrar cada uno en su interior, entrar, y decirle a Dios: ¿qué quieres de mí? Y ya verán vuestra vida transformada y colmada de alegría. Ante la inminente JMJ de Panamá los invito a que se preparen siguiendo y participando en todas las iniciativas que se están llevando a cabo. Les ayudarán a ir caminando hacia esa meta. Que la virgen María los acompañe que ella esté cerca de ustedes en este peregrinaje y que su ejemplo los anime a ser valientes y generosos en su respuesta. Buen camino hacia Panamá y, por favor, no se olviden de rezar por mí. Hasta pronto».

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