Papa Francisco. Encuentro con autoridades y sociedad civil

Papa Francisco. Encuentro con autoridades y sociedad civil

El Papa Francisco dirigió un discurso para saludar a las autoridades, los miembros del Cuerpo Diplomático y representantes de la sociedad civil rumana. También saludó al Patriarca Daniel, a los Metropolitanos y Obispos del Santo Sínodo, así como a los fieles de la Iglesia Ortodoxa y Católica

El Papa Francisco comenzó su alocución afirmando: “Me complace estar en vuestra zara frumoasa (tierra hermosa), veinte años después de la visita de san Juan Pablo II, y en el momento en que Rumania, por primera vez desde que se unió a la Unión Europea, preside en este semestre el Consejo Europeo”.

Una mirada al camino recorrido

Francisco considera que este es un momento propicio para dirigir una mirada de conjunto sobre los últimos treinta años de vida del país. El Papa constata que muchas cosas han cambiado, así como surgen nuevos desafíos. “Durante este tiempo, Rumania se ha comprometido en la construcción de un proyecto democrático a través del pluralismo de las fuerzas políticas y sociales, y del diálogo recíproco en favor del reconocimiento fundamental de la libertad religiosa y la plena integración del país en el amplio escenario internacional”.

“Los aliento a seguir trabajando para consolidar las estructuras e instituciones necesarias que no sólo den respuesta a las justas aspiraciones de los ciudadanos, sino que estimulen y permitan a su pueblo plasmar todo el potencial e ingenio del que sabemos es capaz”, afirmó el Papa.

Después se refirió a los desafíos, particularmente a la emigración y a la despoblación de las aldeas: “Pienso en las consecuencias que todo esto puede tener sobre la calidad de vida en esos territorios y el debilitamiento de sus más ricas raíces culturales y espirituales que los sostuvieron en la adversidad”.

Para afrontar estos desafíos, el Papa propone: “Aumentar la colaboración positiva de las fuerzas políticas, económicas, sociales y espirituales; es necesario caminar juntos y decidirse todos con convicción a no renunciar a la vocación más noble a la que un Estado debe aspirar: hacerse cargo del bien común de su pueblo” ...  en que cada uno “Se transforme en protagonista del bien común donde los más débiles, los más pobres y los últimos no sean vistos como indeseados, como obstáculos que impiden que la “máquina” camine, sino como ciudadanos y hermanos para ser plenamente insertados en la vida civil”.

El Papa insistió: “De hecho, cuanto más una sociedad se responsabiliza del destino de los más desfavorecidos, tanto más puede llamarse verdaderamente civil”.

Desarrollo y centralidad de la persona

El Papa Francisco insistió en que toda acción por el desarrollo de un país es importante la reactivación de la solidaridad y la caridad, así como “para la sensibilización de las fuerzas sociales, civiles y políticas hacia el bien común, no es suficiente con actualizar las teorías económicas, ni con las técnicas y las habilidades profesionales, aunque sean necesarias. Se trata en efecto de desarrollar, junto con las condiciones materiales, el alma de vuestro pueblo”.

Colaboración de las Iglesias cristianas

En este cometido, el Papa considera que las Iglesias cristianas pueden ayudar mucho: “a redescubrir y alimentar ese corazón palpitante del que brote una acción política y social que partiendo de la dignidad de la persona lleve a comprometerse con lealtad y generosidad por el bien común de la comunidad”.

También la Iglesia Católica es capaz de dar su aporte porque “quiere contribuir a la construcción de la sociedad, quiere ser un signo de armonía, esperanza de unidad y ponerse al servicio de la dignidad humana y el bien común. Desea colaborar con las Autoridades, con las demás Iglesias y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad para caminar juntos y poner sus talentos al servicio de toda la comunidad”.

La Iglesia Católica no es extranjera

La Iglesia Católica no es extranjera, sino que participa plenamente en el espíritu nacional rumano, como lo demuestra la participación de sus fieles en la formación del destino de la nación, en la creación y el desarrollo de estructuras de educación integral y formas de asistencia típicas de un Estado moderno. Por eso, desea contribuir a la construcción de la sociedad y la vida civil y espiritual de vuestra hermosa tierra de Rumania.

Finalizó su alocución invocando bendiciones sobre las autoridades, sus familias y sobre todo el pueblo rumano.

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