El Papa Francisco 'bendice' el Islam y no tiene una palabra en Marruecos para los cristianos perseguidos en tierras islámicas

El Papa Francisco 'bendice' el Islam y no tiene una palabra en Marruecos para los cristianos perseguidos en tierras islámicas

El Papa Francisco, que acaba de decir que no vendrá a España hasta que no haya paz en el país, ha viajado a Marruecos con la teórica intención de  profundizar el diálogo entre cristianos y musulmanes (¡Manda huevos!: El Papa Francisco dice que viajará a España 'cuando haya paz').

El monarca del país alauita, Mohamed VI, se reune con el Pontífice para intentar acercar posiciones y el Santo Padre  'bendice' el Islam moderado del Gran Comendador de los Creyentes (Genocidio en Nigeria: más de 6.000 cristianos masacrados y silencio mediático en Occidente).

Hasta en un gesto de enorme relevancia, destinado a satisfacer a los islámicos y que enervará sin duda a los judíoa, se ha unido al rey alauita para firmar un documento exigiendo que Jerusalén se conserve como "símbolo de convivencia", patrimonio de la Humanidad y lugar de encuentro y de culto para las tres religiones monoteístas (¿Es menos pecado o delito asesinar a 148 cristianos en Kenia que a 50 musulmanes en Nueva Zelanda?).

Todo muy bien, muy bonito y muy políticamente correcto, pero sordina sobre los cristianos marroquíes que le pidieron se mojase e intercediera por ellos y nada, ni una palabra hasta ahora, de los cristianos perseguidos sobre todo en tierras del Islam (Cristianofobia: 33 países musulmanes figuran entre los 50 que más persiguen a los cristianos).

Porqueno no son los judíos ni los musulmanes los creyentes más perseguidos por su fe, sino los seguidores de la cruz (Héroes de carne y hueso: un nuevo cómic descubre la realidad de los cristianos perseguidos).

En concreto, África y Oriente Medio son los lugares donde más sufren, especialmente mujeres y niños (Francisco reza para que los cristianos perseguidos "resistan fuertes en la prueba").

Más de 215 millones de cristianos sufren intolerancia en el mundo, lo que supone una de cada 12 personas o el 8,6 por ciento de la población.

Tan solo el año pasado, 3.060 cristianos fueron asesinados, 1.922 encarcelados y 793 iglesias atacadas, según datos del último informe de la ONG Open Doors (Puertas Abiertas en español).

La organización, fundada en 1955, reúne en torno a veinte asociaciones que trabajan en más de 60 países para anotar y reparar, en la medida de lo posible, el acoso hacia las personas con esta fe (¿Por qué el Papa Francisco da una entrevista a Jordi Évole que sirve en España como arma contra la derecha? ).

Llama la atención que desde el período anterior (2016-2017), el número de víctimas ha aumentado un 154% respecto a los 1.207 anteriores. Gran culpa de este incremento lo tiene el genocidio cristiano practicado por grupos terroristas financiado por potencias como Arabia Saudí o servicios de inteligencia de Estados Unidos: Daesh o Estado Islámico es el más claro de ellos, aunque existen otros muchos.

En África, grupos como Boko Haram en Nigeria que han jurado fidelidad al anterior, suelen centrar sus ataques contra los cristianos. Estos terroristas han duplicado su número de asesinatos (2.000) en comparación con 2017.

Nigeria es uno de los peor considerados para ejercer la fe en Jesucristo, según la organización Ayuda a la Iglesia Necesitada.

La intolerancia religiosa suele ser el motivo más común, aunque el totalitarismo comunista persigue a los cristianos por su rebeldía intrínseca contra el poder terrenal.

El islam (la primera religión política del mundo) está presente en 40 de los 50 países donde los cristianos son más perseguidos, pero también hay otras religiones como el budismo, el hinduismo y el confucionanismo -religiones estatales de India, Myanmar, Nepal o China- bajo las cuales se produce una persecución directa o indirecta de esta práctica religiosa.

En países con la mayor "religión atea" del mundo, el comunismo, la persecución es total y absoluta. En China, el Estado ejerce una presión constante, hasta el punto de llegar a quemar iglesias o hacer desaparecer a obispos que no se dobleguen a las exigencias del Partido Comunista.

Pese a este acoso, el papa Francisco reconoció no hace mucho al máximo órgano directivo del gran dragón asiático el permiso y el poder de nombrar a los representantes eclesiales en su territorio, algo sorprendente e inaudito.

Corea del Norte es el peor ejemplo, considerado por Open Doors como el país más represivo en materia religiosa, a los cristianos se les encarcela, cuando no se les fusila.

En muchas ocasiones, el castigo por ejercer la fe se traspasa hasta a cuatro generaciones. Hay personas que han nacido en campos de concentración, y así durante dos generaciones más. La población practicante está obligado a ejercer su fe en privado, si no, sabe a lo que se expone.

En India ocurre algo semejante. Bajo el Gobierno de Ram Nath Kovind la persecución se ha recrudecido.

El partido en el Gobierno, de corte nacionalista hindú, quiere que India "sea un país con una sola religión", según señala Michael Williams, periodista indio nominado a dos Emmy durante sus años en la NBC de Estados Unidos y ahora responsable de una asociación de ayuda a cristianos en su país natal.

"Si un hindú quiere convertirse al cristianismo tiene que ir al registro civil acompañado del religioso que le esté guiando espiritualmente en ese momento, de sus padres y de dos testigos para asegurar que la conversión es real".

Después de firmar los papeles, tendrá que esperar hasta 15 días para que el Estado le reconozca el cambio de religión.

"Hay muchas ocasiones en las que los funcionarios llaman a gente del pueblo y se forma una turba en cuestión de minutos que ataca y apalea al converso".

Si la víctima tiene suerte, acabará en la cárcel un máximo de cuatro años. En otras ocasiones, acaba muerto por las heridas.

La persecución ocurre por todo el mundo. Europa, América del Norte y Oceanía están exentas prácticamente (un cristiano por cada 75 mil habitantes), pero en América Central y América del Sur está bien establecida (México ocupa el lugar 39 en la lista de países y Colombia el 49), mientras que hay 14 países africanos en la misma, con un total de 81 millones de cristianos perseguidos -aproximadamente uno de cada ocho- y 34 países asiáticos con 113 millones -aproximadamente uno de cada cuatro.

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