Tras el ciclo sobre la misa, en la Audiencia general el Papa habló sobre el Bautismo: es el cumpleaños de nuestro renacimiento. Y da a los fieles que no la recuerdan, la «tarea» de descubrir cuál es la fecha del suyo
Durante la Audiencia general de hoy, 11 de abril de 2018, El Papa criticó a quienes ponen en duda la oportunidad de bautizar «a un niño, que no entiende», y subrayó que con el Bautismo «entra en ese niño el Espíritu Santo», que hace que crezcan en él «las virtudes cristianas que después florecerán». El Bautismo es «otro cumpleaños, el cumpleaños del renacimiento», dijo Francisco a los fieles reunidos en la Plaza San Pedro; y, a todos los que no recuerden esta fecha fundamental en sus vidas, dejó una «tarea»: descubrir cuándo fue su Bautismo, para honrarlo como se debe.
La semana pasada concluyó el ciclo de catequesis que dedicó al redescubrimiento del significado de los diferentes pasajes de la Misa, por lo que ahora, Jorge Mario Bergoglio se concentró sobre el Bautismo. «Los cincuenta días del tiempo litúrgico pascual son propicios para reflexionar sobre la vida cristiana que, por su naturaleza, es la vida que proviene de Cristo mismo», explicó el Papa. «Somos, efectivamente, cristianos en la medida en la que dejemos vivir a Cristo en nosotros. ¿Desde dónde comenzar, entonces, para volver a encender esta conciencia sino desde el principio, del Sacramento que ha encendido en nosotros la vida cristiana?».
El Bautismo, explicó el Papa, «permite a Cristo vivir en nosotros y a nosotros vivir unidos a Él, para colaborar en la Iglesia, cada uno según la propia condición, en la transformación del mundo». Recibido una sola vez, el Bautismo «ilumina toda nuestra vida, guiando nuestros pasos hasta la Jerusalén del Cielo. Hay un antes y un después del Bautismo. El Sacramento supone un camino de fe, que llamamos catecumenato, evidente cuando es un adulto el que pide el Bautismo. Pero también los niños, desde la antigüedad, son bautizados en la fe de los padres. Y sobre esto me gustaría decirles una cosa. Algunos piensan: “Pero, ¿por qué bautizar a un niño que no entiende? Esperemos que crezca, que entienda y que sea él mismo el que pida el Bautismo”. Pero esto significa no tener confianza en el Espíritu Santo, porque cuando nosotros bautizamos a un niño, entra en ese niño el Espíritu Santo y hace que crezcan en ese niño, desde niño, las virtudes cristianas que después florecerán. Siempre –insistió Francisco– hay que dar esta oportunidad a todos los niños de tener dentro de ellos al Espíritu Santo para que los guíe durante la vida. No se olviden: ¡bautizar a los niños!».
La inmersión en el agua, típica del Bautismo, «es un rito común a diferentes creencias para expresar el paso de una condición a otra, signo de purificación para un nuevo inicio», remarcó el Pontífice argentino. «Pero, a nosotros, los cristianos, no se nos debe olvidar que, aunque es el cuerpo el que se sumerge en el agua, es el alma la que se sumerge en Cristo para recibir el perdón del pecado y resplandecer con luz divina. En virtud del Espíritu Santo, el bautismo nos sumerge en la muerte y en la resurrección del Señor, ahogando en la pila bautismal al hombre viejo, dominado por el pecado que separa de Dios, y haciendo que nazca el hombre nuevo, recreado en Jesús». Después de esta consideración, Francisco se dirigió directamente a los fieles y les hizo una pregunta que ya había hecho en el pasado, durante otras audiencias generales: «Estoy seguro, segurísimo, de que todos nosotros recordamos la fecha de nuestro nacimiento. Pero me pregunto, y dudo un poco, y les pregunto a ustedes: ¿cada uno de ustedes recuerda cuál fue la fecha de su Bautismo? Algunos dicen que sí, bien. Pero es un “Sí” un poco débil –prosiguió comentando la respuesta de la multitud de los fieles. Tal vez muchos no recuerdan…. Pero, si nosotros festejamos el día de nuestro nacimiento, ¿cómo no festejar, por lo menos recordar, el día del renacimiento? Les dejaré una terea: los que no se acuerden de la fecha del Bautismo, pregúntenle a la mamá, a los tíos, a los sobrinos: ¿tú sabes cuál es la fecha del Bautismo? Y nunca olvidarla, y ese día agradecer al Señor porque es el día en el que el Espíritu Santo entró en mí. Todos debemos saber la fecha de nuestro bautismo, es otro cumpleaños, es el cumpleaños del renacimiento».
Nadie, subrayó el Papa al final de la catequesis, «merece» el Bautismo, «que es siempre don gratuito para todos, adultos y recién nacidos. Pero, como sucede con una semilla llena de vida, este don crece y da frutos en un terreno alimentado por la fe. Las promesas bautismales que cada año renovamos en la Vigilia Pascual deben ser encendidas nuevamente cada día, para que el Bautismo “cristifique” (no hay que tener miedo de esta palabra, parecerse a Cristo, transformarse en Cristo) a quien lo recibió, convirtiéndolo de verdad en otro Cristo».
ANSA
Antes de la Audiencia, el Papa, al concluir su vuelta para saludar a los fieles en el papamóvil, saludó a los peregrinos que llegaron a Roma a pie desde el valle del Renón, en la provincia de Bolzano, con tres llamas: Buffon, Shaquiri y Tiento. Thomas Burger, Thomas Mohr y Walter Mair, en compañía de sus animales, estrecharon la mano del Papa y le regalaron un solideo y unos calcetines de lana de alpaca.

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