Obispos de Polonia celebran 100 años del nacimiento de San Juan Pablo II

Obispos de Polonia celebran 100 años del nacimiento de San Juan Pablo II

El 14 y 15 de junio los obispos de Polonia celebraron el centenario del cumpleaños de Karol Wojtyla, quien más tarde se convertiría en San Juan Pablo II; primero en el santuario papal de Cracovia y luego en su ciudad natal Wadowice y en el santuario de Kalwaria Zebrzydowska.

Este lunes, la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Polaca informó que el domingo 14 los obispos celebraron una Eucaristía solemne en el Santuario de San Juan Pablo II (Cracovia), construido en el lugar donde yacían las canteras de piedra donde Karol Wojtyła trabajó durante la guerra.

El Arzobispo Emérito de Cracovia, Cardenal Stanislaw Dziwisz, quien fuera secretario personal del Papa Juan Pablo II por más de 40 años, dijo en su homilía que “Juan Pablo II, el obispo de Roma, es para nosotros un signo hermoso y fuerte del ministerio pastoral del obispo en la iglesia”.

Luego de la Misa, los obispos y el Nuncio en Polonia, Mons. Salvatore Pennacchio, escucharon un concierto con obras de Mozart, Bach, Händel y Pergolesi.

El lunes 15 de junio los obispos confiaron la Iglesia en Polonia a Nuestra Señora del Calvario en el Santuario de los Padres Bernardinos en Kalwaria Zebrzydowska, lugar al que Karol Wojtyła hizo numerosas peregrinaciones durante su vida. Fue en ese lugar donde su padre lo llevó por primera vez, después de la muerte de su madre

Desde entonces este santuario se ha convertido en un lugar de visita permanente para Karol Wojtyła como futuro obispo, cardenal y Papa, apunta la Conferencia Episcopal.

Más tarde, los obispos celebraron la Misa en la Basílica de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María en Wadowice, donde Karol Wojtyla fue bautizado el 20 de junio de 1920.

“San Juan Pablo II fue un gran regalo de Dios para Polonia, Europa, el mundo y la Iglesia” y “una conciencia para el mundo”, dijo en su homilía el Arzobispo de Poznań y presidente de los obispos polacos, Mons. Stanisław Gądecki.

“Porque detrás de todas las palabras y acciones del Papa estaba su santidad personal. El Santo Padre enseñó a vivir, y vivió como enseñó. No solo habló sobre la oración, sino que realmente oró. No solo pidió amar a todos, sino que amaba a todos, y esto se vio en cada palabra que dijo y en cada gesto que hizo. No repitió mecánicamente las palabras de Cristo sobre el perdón, sino que perdonó a quienes habían intentado atentar contra su vida”, subrayó el presidente de la Conferencia Episcopal Polaca.

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