Mons. Uriona animó a "vivir intensamente nuestro Bautismo siendo testigos del Señor"

Mons. Uriona animó a

El obispo de Río Cuarto expresó su deseo de que podamos convertirnos, por la gracia de ese sacramento, en discípulos y misioneros de Jesús.

El obispo de Río Cuarto, monseñor Adolfo Armando Uriona FDP, celebró la fiesta del Bautismo del Señor en la capilla Virgen Peregrina de Luján, y reflexionó sobre las implicancias de esta solemnidad para nuestra vida de bautizados.

El prelado comenzó su homilía relacionando la fiesta con otros dos hechos en los que el Señor se manifiesta a los hombres: la Epifanía, donde Dios se revela a través de una estrella a los magos, a los pueblos paganos; y también las bodas de Caná, donde Jesús manifiesta su divinidad a través del agua cambiada en vino a sus discípulos, los cuales "creyeron en Él".

Respecto del Bautismo,"es una fiesta que nos invita a reconocernos pecadores, necesitados del perdón de Dios”, sostuvo el obispo.

“Nosotros, que hemos recibido el bautismo, debemos comprometernos con las exigencias de este sacramento, que nos invita a seguir a Jesús, a ser cristianos auténticos, a salir adelante siempre testimoniando a la persona de Jesús”, reflexionó.

“Para acercarse a Dios había que hacer ritos purificatorios”, explicó monseñor Uriona sobre las costumbres en la antigüedad, y relató que “estos ritos purificatorios de Juan el Bautista estaban preparando la venida del Mesías”.

“En esa cola de los pecadores se pone también Jesús. Toma todo de nosotros menos el pecado, pero se identifica con los pecadores, está al lado de los pecadores”, subrayó, indicando que a tal punto se identifica con nuestra humanidad “que, después, Él va a asumir nuestros pecados en la Cruz para que allí,con su muerte y con su sangre nos redima y nos perdone totalmente”.

Al celebrar al Señor queriendo hacerse uno de nosotros, el prelado expresó su deseo de “que podamos vivir intensamente nuestro Bautismo siendo testigos del Señor, discípulos y misioneros suyos”. 

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