Mons. Aguer llamó a “deslomarse” en el trabajo sacerdotal

Mons. Aguer llamó a “deslomarse” en el trabajo sacerdotal

El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, sostuvo que los sacerdotes deben imitar la artesanía de san José con su trabajo pastoral y “deslomarse” a su ejemplo. Monseñor Aguer afirmó que la vida sacerdotal “es vida de discípulos escondida en Cristo y luminosa para el mundo”, y aseguró que “no hay nada más ajeno a la condición sacerdotal que la comodidad, la indolencia y la tentación del vivir bien”.

El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, sostuvo que los sacerdotes deben imitar la artesanía de san José con su trabajo pastoral y “deslomarse” a su ejemplo. El prelado celebró una misa en la capilla del seminario arquidiocesano San José acompañado de sus obispos auxiliares, monseñor Nicolas Baisi y monseñor Alberto Bochatey OSA, los sacerdotes formadores y los seminaristas. 

Monseñor Aguer reflexionó sobre el oficio de carpintero que tuvo José y consideró que los sacerdotes deben trabajar con mismo esmero en su “artesanía”, que es la evangelización. 

“Debemos deslomarnos en el trabajo pastoral. No hay nada más ajeno a la condición sacerdotal que la comodidad, la indolencia, la tentación del vivir bien, de empeñarse lo menos posible en el oficio con tal que estén asegurados los honorarios”, dijo el prelado. 

“Nuestro oficio es edificar el Reino de Dios silenti opere, con el trabajo silencioso”, recalcó el arzobispo. “Así –agregó- se reza en la poscomunión de la misa de Santa María de Nazaret, del misal mariano. En esa misa se evoca el vínculo estrecho y virginal de María y José en una vida humilde de oración, silencio y trabajo”. 

Monseñor Aguer afirmó que la vida sacerdotal “es vida de discípulos escondida en Cristo y luminosa para el mundo”, y llamó a los seminaristas a aspirar a esta condición. “San José los ayude a alcanzarla”, rogó. 

Junto con monseñor Aguer y los obispos auxiliares, concelebraron el rector del seminario, presbítero Gabriel Delgado, los formadores de la casa y una veintena de sacerdotes del clero platense. En la celebración, monseñor Aguer le dio la bienvenida oficial a una comunidad de hermanas vocacionistas, que este año asumieron tareas administrativas y de mantenimiento en el seminario. 

Al agradecer la colaboración de las religiosas, el arzobispo dijo: “Estamos muy agradecidos al Señor por la llegada de ustedes. Se ocuparán de tareas que nosotros, por la labor formativa, no podemos asumir. Y descontamos que lo harán con toda la capacidad, la delicadeza y los detalles de la mujer y, especialmente, de la mujer consagrada”. 

De lleno ya en las actividades formativas del año, los seminaristas se preparan en estos días para servir en la liturgia de Semana Santa en la catedral, junto al arzobispo. Comenzaron, además, con los ensayos de una obra de teatro sobre san Pablo, que será representada en la Jornada del Buen Pastor, el próximo sábado 25 de abril, como parte de su campaña de promoción de las vocaciones sacerdotales.

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