Francisco rezó por la paz en Medio Oriente y Ucrania, condenando los bombardeos contra civiles, y recordó a víctimas del Holocausto afirmando que "el odio y de la violencia nunca puede justificarse".
"La guerra en sí misma es una negación de la humanidad, una negación de la humanidad", adviritó el Papa Francisco durante la audiencia general de este miércoles en el Aula Pablo VI.
El pontífice comenzó subrayando que el próximo sábado 27 de octubre, se conmemora la Jornada Internacional en recuerdo de las víctimas del Holocausto.
"Que el recuerdo y la condena de aquel horrible exterminio de millones de judíos y de personas de otras confesiones, que tuvo lugar en la primera mitad del siglo pasado, ayuden a todos a no olvidar que la lógica del odio y de la violencia nunca puede justificarse, porque niegan nuestra propia humanidad", pidió.
Condena de los bombardeos contra civiles
El pensamiento de Francisco se dirige después a los lugares del mundo donde la guerra está devastando la vida de las personas, como Medio Oriente, Palestina e Israel.
"Pienso en las inquietantes noticias que llegan de la martirizada Ucrania", añade el pontífice, refiriéndose a los bombardeos, condenados por la ONU, que han golpeado Kiev, Kharkiv y otras ciudades ucranianas, causando al menos cinco muertos y decenas de heridos.
A continuación, el Papa expresó su dolor "por los bombardeos que -dijo- golpean lugares frecuentados por civiles, sembrando muerte, destrucción y sufrimiento".
"No nos cansemos de rezar por la paz, para que cesen los conflictos, se detengan las armas y se ayude a las poblaciones extenuadas", insistió en recordar el Papa, al rezar por las víctimas y sus seres queridos e implora a todos, "especialmente a quienes tienen responsabilidades políticas, que salvaguarden la vida humana poniendo fin a las guerras".
"No lo olvidemos: la guerra es siempre una derrota, siempre. Sólo 'ganan' -entre comillas- los fabricantes de armas", concluyó.

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