Ecuador: Obispos presentan protocolo para reapertura de iglesias cuando termine cuarentena

Ecuador: Obispos presentan protocolo para reapertura de iglesias cuando termine cuarentena

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) reveló el nuevo protocolo para la apertura de las iglesias y el acceso a los sacramentos cuando sea levantada la cuarentena, mientras se cuidan las medidas sanitarias para evitar la propagación del coronavirus.

En un comunicado enviado por la CEE, los obispos indicaron que frente a esta “enfermedad muy peligrosa por sus severas consecuencias y su fácil propagación”, se han establecido medidas en tres fases para la reapertura de los templos, “mientras no haya una vacuna confiable”.

Este protocolo avalado por el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de Ecuador permitirá volver de manera sistemática a la vida normal de la Iglesia, cuando la cuarentena en el país se levante.

El Episcopado indica que su objetivo principal con este protocolo es “proteger la vida de las personas, especialmente de las más vulnerables”, al tomar medidas preventivas para evitar la posibilidad de contagio en los templos, para que sean considerados lugares seguros.

Además, añadió que los horarios de apertura del templo “estarán siempre ligados a las restricciones de la semaforización gubernamental”, e indicó que en caso el semáforo esté en rojo, “el templo se podrá abrir únicamente de lunes a viernes hasta las 2:00 p.m., bajo ninguna circunstancia sábado o domingo”.

“En amarillo, de lunes a sábado, hasta las 6:00 p.m. bajo ninguna circunstancia el domingo”, agregó.

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana indicó que no existe ningún salvoconducto que permita a las personas salir durante el toque de queda por “razones religiosas”, y pidió a las personas vulnerables no asistir a las iglesias para cuidar de su salud.

El protocolo contempla tres fases para la reapertura de templos, donde es obligatorio el uso de termómetros, la desinfección correcta del lugar y el lavado de las manos. Además, se recomienda desinfectar los zapatos de los fieles antes de ingresar a la iglesia.

Los obispos pidieron evitar el uso de túneles de desinfección al no estar comprobada su eficiencia, y recomendó que, en su lugar, los fieles pasen sus manos por gel antiséptico o alcohol antes de ingresar al templo.

“Se debe prever varios accesos y salidas para evitar aglomeraciones”, añadió.

En la primera fase, cuando el semáforo este en rojo o amarillo, se permitirá a los fieles volver a las iglesias para la oración y confesión, de acuerdo al horario de toque de queda que establezca el Gobierno.

Los obispos señalaron que la oración debe ser máximo de quince minutos dentro del templo y de ser posible aconsejan tener expuesto el Santísimo Sacramento durante este periodo.

Las iglesias albergarán solamente el 30% de su capacidad, dando prioridad al distanciamiento social, que debe ser de mínimo 1.5 metros.

El uso de mascarillas es obligatorio y se debe mantener las medidas de bioseguridad, que incluyen la desinfección de los templos y el uso de marcas para indicar en qué espacios de las bancas se deben sentar los fieles.

“Hay que sacar del templo todas las sillas o bancas que no se van a usar”, agregaron.

En el caso de la confesión, los obispos indicaron que se deberá realizar con el distanciamiento social necesario, pidieron evitar el uso de confesionarios cerrados y señalaron que se debe desinfectar las rejillas del confesionario en caso se usen.

La segunda fase entrará en vigor a partir de junio, con los semáforos en amarillo o verde, donde se permitirá la Comunión fuera de la Misa, la cual de recibirse en la mano siguiendo las disposiciones de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.

Con el semáforo en verde, la última fase que empezaría entre junio y julio, se permitirá las celebraciones eucarísticas con aforo reducido y las medidas de bioseguridad necesarias.

El Episcopado indicó que para asegurar que las personas puedan asistir a la Santa Misa, se podrá aumentar el número de Misas diarias.

“Para ello, el sacerdote deberá pedir el respectivo permiso al Obispo, luego de consultar al Vicario episcopal de la zona y al delegado de bioseguridad”, indicó.

Finalmente, pidió que la celebración de la Misa no supere los 45 minutos y se evite la distribución de “misales, cantorales u otros subsidios litúrgicos”.

En declaraciones a ACI Prensa, el Obispo Auxiliar de Quito y responsable de la Comisión interinstitucional entre la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y el Comité de Operaciones de Emergencia del Estado Ecuatoriano, Mons. David de la Torre, indicó que estas medidas empezarán a fines de mayo.

El Prelado señaló que la apertura no es “indiscriminada”, sino que responde al análisis de cada obispo diocesano, que deberá ver la “realidad epidemiológica del lugar, la conveniencia o no de reabrir los templos”.

Mons. De la Torre agregó que las primeras fases del plan son pedagógicas, que ayudarán a los fieles a acostumbrarse y ordenarse para la “‘nueva’ normalidad” de los templos.

Asimismo, mientras se espera la reapertura de las iglesias, el Prelado aconsejó a los fieles a seguir orando y leyendo la palabra de Dios en familia, que son ahora el “sustento espiritual de la gran mayoría de católicos del mundo”.

“Seguir las transmisiones online de la Eucaristía debe continuar como un acto de espera activa hasta volver a reunirnos alrededor del altar”, señaló. “Lo virtual es hoy la expresión de un anhelo que se hace más fuerte cada vez: volver a casa”, agregó.

Mons. David de la Torre señaló que el templo es la casa de los fieles, es “la casa del Padre, la casa de la Comunidad”, y se ha convertido en la casa de la humanidad, que “busca un horizonte y un sentido para sus luchas”, para sus sueños y esperanzas.

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