¿Por qué debemos seguir el Corán y no otro libro sagrado?

¿Por qué debemos seguir el Corán y no otro libro sagrado?

Para los musulmanes, el Corán representa la última y definitiva revelación de Dios a la humanidad, transmitida al profeta Muhammad (PB) a lo largo de 23 años mediante el ángel Gabriel. A diferencia de otras escrituras, el Corán ha sido preservado en su idioma original, el árabe, sin alteraciones ni interpolaciones, lo que garantiza su autenticidad y fidelidad al mensaje divino. Esta característica convierte al Corán en la guía final y completa para la vida del creyente

 

El Corán no solo aborda cuestiones espirituales, sino que también establece normas éticas, legales y sociales que abarcan todos los aspectos de la existencia. Desde las obligaciones hacia Dios hasta las relaciones humanas y la administración de la justicia, el Corán ofrece un marco integral para vivir en armonía con la voluntad divina. Esta visión holística es lo que hace que sea considerado suficiente y superior a otros textos sagrados anteriores.

Otra razón fundamental para seguir el Corán es su universalidad. Mientras que escrituras anteriores estuvieron dirigidas a pueblos o comunidades específicas, el Corán se dirige a toda la humanidad, sin distinción de raza, etnia o nacionalidad. En el Corán, Dios se presenta como el Señor de todos los mundos, y su mensaje es inclusivo, destinado a guiar a todas las personas hacia el camino recto, independientemente de su contexto cultural o histórico.

Además, el Corán confirma y corrige las revelaciones anteriores, aclarando conceptos y eliminando desviaciones introducidas por interpretaciones humanas o alteraciones a lo largo del tiempo. Aunque respeta la Torá y el Evangelio como revelaciones previas, señala que ya no conservan su pureza original, por lo que la referencia última y confiable debe ser el Corán. Esta continuidad con corrección otorga al Corán el papel de culminación de la revelación.

El Corán también se distingue por su carácter milagroso, no solo en su contenido, sino en su estilo lingüístico, su coherencia y su impacto espiritual. Su retórica sublime, su estructura única y su profundidad conceptual han sido inigualables, desafiando a la humanidad a producir algo similar. Este milagro lingüístico refuerza la creencia de que no es una obra humana, sino una revelación directa de Dios.

Seguir el Corán, significa aceptar una guía que permanece vigente y aplicable a todos los tiempos y lugares. Sus principios no están sujetos a caducidad cultural, sino que proporcionan una base moral y espiritual que trasciende las épocas. Para el musulmán, no se trata solo de leer el Corán, sino de vivirlo y aplicarlo, encontrando en sus versos una luz constante que orienta la vida hacia el éxito en este mundo y en el Más Allá.

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