Chile: Jornada mundial por la Paz en Punta Arenas y premio al personal sanitario

Chile: Jornada mundial por la Paz en Punta Arenas y premio al personal sanitario

El obispo de la diócesis chilena de Puntas Arenas, Bernardo Bastres, profundizó en su homilía durante la última misa del año, el pasado jueves 31 de diciembre, sobre las consecuencias de la pandemia del COVID - 19: "Una tempestad" que debemos enfrentar unidos. Ese mismo día, la diócesis entregó el Premio Anual por la Paz a la Unidad de Paciente Crítico del Hospital Clínico de Magallanes, representando en ellos a todos los funcionarios de la salud que luchan en primera fila contra el coronavirus.

 

Cada año, el último día del mes de diciembre, la diócesis de Punta Arenas, en Chile, celebra la misa de la Jornada Mundial por la Paz, ocasión en que hace entrega del Premio Anual por la Paz. En esta edición, la distinción fue otorgada a la Unidad de Paciente Crítico del Hospital Clínico de Magallanes, representando en ellos a todos los funcionarios de la salud.

Pandemia del COVID-19: una tempestad que hay que enfrentar

En este contexto el obispo de Puntas Arenas, Bernardo Bastres, profundizó en su homilía durante la última misa del año, el pasado jueves 31 de diciembre, sobre las consecuencias de la pandemia del COVID - 19 a la que comparó con lo sucedido en el mar de Galilea, cuando los discípulos de Jesús se encuentran en la barca y ésta es zamarreada por una terrible tempestad en la cual Jesús está ausente y ellos en su desesperación gritan por su salvación.

También en este tiempo, nosotros nos hemos sentido de la misma manera, en una barca, que es sacudida por la tempestad, que parece va a la deriva ante las crisis que nos ha correspondido vivir, avanzamos con dificultad en busca del Maestro de Nazaret, que nos oriente hacia un horizonte más tranquilo y sereno. Tenemos que tener firme el timón, que descansa en la dignidad de toda persona humana y en los principios sociales fundamentales de nuestra fe, que pueden permitirnos navegar con un rumbo seguro y común”, dijo Monseñor Bastres.

El prelado hizo hincapié en que actualmente, a diferencia de la reacción que tuvieron los discípulos de Jesús, nosotros "no estamos enfrentando el temporal de la misma manera".

Pensar en los más frágiles

"Estamos sí, atravesando el mismo temporal, pero en barcas muy distintas: unos en barcas firmes, cómodas y con seguridades económicas, otros en frágiles balsas que con gran esfuerzo enfrentan el mal tiempo, y otros en pequeñas chalupas que están hundiéndose”. 

Por ello, el obispo invitó a todos a colocarse en la situación del otro, que a veces se encuentra frágil y desorientado, “para que viviendo la cultura del cuidado, podamos acercarnos con humildad y sencillez a remar con él”.

"Hoy en día estamos llamados a cultivar la cultura del cuidado, dijo el pastor, velando por aquellos que son más débiles y necesitados", añadió.

Premio por la Paz 2020

Y precisamente por fomentar esa cultura del cuidado que promueve el Papa Francisco, este 2020 fueron merecedores del Premio por la Paz los trabajadores de la salud, quienes en pandemia han tenido que realizar turnos sobre exigidos, postergando a la familia y legítimos intereses.

Muchos debieron permanecer lejos de los suyos por miedo de llevar el virus a su hogar. Han sufrido en algunos casos incomprensiones sociales. Algunos han visto como vecinos y amigos al verlos cierran sus puertas y los dejan solos”, concluyó Monseñor Bastres.

 

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