La arquidiócesis de Córdoba celebró un encuentro pastoral

La arquidiócesis de Córdoba celebró un encuentro pastoral

La arquidiócesis de Córdoba celebró un encuentro pastoral en el colegio de las Hermanas Concepcionistas, al que asistieron más de 900 agentes pastorales. Fue una jornada marcada por momentos de reflexión en clave orante con la Palabra de Dios y por el deseo de todos de renovar el fervor evangelizador.

La arquidiócesis de Córdoba celebró un encuentro pastoral en el colegio de las Hermanas Concepcionistas, al que asistieron más de 900 agentes pastorales. Fue una jornada marcada por momentos de reflexión en clave orante con la Palabra de Dios y por el deseo de todos de renovar el fervor evangelizador. 

Todavía sensibles al drama que sufrieron miles de cordobeses, los agentes pastorales donaron botellas de agua mineral para llevar a Salsipuedes, localidad afectada por las copiosas lluvias. Según los organizadores, se reunieron más de 2.000 litros. 

El encuentro pastoral tuvo momentos de oración, de silencio, de iluminación bíblica y de trabajo en grupos. El arzobispo, monseñor Carlos Ñáñez, dirigió un mensaje a los presentes, al igual que su obispo auxiliar, monseñor Pedro Torres. 

La propuesta de la asamblea fue “profundizar en la espiritualidad de la programación pastoral; compartiendo en clave orante la Palabra de Dios, renovando el compromiso de cuidar al hermano y cuidar la Patria en el contexto social en que vivimos". 

La primera animación estuvo a cargo de Frank Leder, miembro de la Vicaría de Pastoral. Hubo una especial bienvenida a las religiosas y religiosos con motivo del Año de la Vida Consagrada, y posteriormente se cedió el micrófono al arzobispo. 

Monseñor Ñáñez dio una cálida bienvenida a los representantes de las comunidades y animó a renovar el compromiso por el cuidado de los hermanos y de la Patria. También destacó los gestos de solidaridad que sostuvieron y acompañaron a los afectados por las inundaciones. 

El arzobispo finalizó su mensaje leyendo una carta de las hermanas carmelitas descalzas del monasterio Nuestra Señora de Belén, de Alta Gracia, y del monasterio San José, de Córdoba, en la que expresaron su cercanía y el profundo sentido de "cuidado" como lo propuso y lo vivió santa Teresa. 

Más tarde, miembros del Movimiento de la Palabra ofrecieron una reflexión en torno a la parábola de las diez vírgenes. Luego hubo un momento de oración para pedir el soplo del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia en Córdoba. 

La iluminación estuvo a cargo del presbítero Marcos Cabrera, párroco de Nuestra Señora de Fátima, de Alta Gracia, acerca del “Juicio de las naciones”, del capítulo 25 del Evangelio según san Mateo. Su reflexión motivó al trabajo de los 120 grupos, que compartieron un primer momento orante con la Palabra de Dios desde la Lectio divina. 

Promediando la tarde, monseñor Pedro Torres, obispo auxiliar de Córdoba, hizo una síntesis del encuentro pastoral: "Hoy pasamos la mañana rezando, viendo qué hacer por la Patria, por el hermano; Jesús nos envía a la misión, hacer lío movidos por el viento del Espíritu Santo… necesitamos del viento del Espíritu". El prelado cerró su alocución leyendo un mensaje de las hermanas del monasterio Santa Catalina de Siena. 

También dos mujeres contaron su experiencia de ayuda a las personas damnificadas por las inundaciones en las Sierras Chicas. Rosalinda, de Salsipuedes, y Paula, de Río Ceballos, compartieron su testimonio de cómo "cuidar" a la gente en medio de tantas pérdidas. Aseguraron que el dolor y la entrega las llenó de esperanza. 

La jornada pastoral contó con un momento de adoración eucarística. Allí, los agentes pastorales dejaron frente a Jesús sacramentado sus intenciones. 

Participaron del encuentro niños, familias enteras, sacerdotes, religiosos, dirigentes escolares y de movimientos eclesiales y otros colaboradores.

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