"Ahora viene lo más difícil: convertir la popularidad del Papa en algo más profundo y duradero"

El prestigioso sociólogo italiano Massimo Introvigne habla de un "efecto Francisco" por el cual muchas personas que no se interesaban para nada en la Iglesia ahora sí lo hacen. ¿Habrá una generación de "papaboys"?

En Italia, Massimo Introvigne (60 años) fundó y dirige el Cesnur (Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones) y está considerado como uno de los mayores expertos de Europa en nuevos movimientos religiosos. Es autor de varios ensayos sobre el tema (Las nuevas religiones, Investigación sobre satanismo, New Age & Next Age, entre otros).

De paso por Buenos Aires –donde vino a participar en un ciclo de conferencias organizado por el Conicet-, Introvigne fue entrevistado por Luis Novaresio para Infobae.

Con Francisco se vive un fenómeno parecido al de Juan Pablo II en sus primeros años, dijo, y enumeró los desafíos que se le presentan al pontífice argentino. A continuación, la transcripción de toda la entrevista:

¿Cuáles son los problemas, los desafíos, que ha debido enfrentar Francisco en estos dos años de papado y en el futuro inmediato?

El estilo latinoamericano, argentino, aparece como muy práctico, o sea que no le interesan tanto a Francisco las grandes cuestiones teológicos –aunque las conozca- sino los problemas prácticos.

Al llegar a Roma el Papa argentino se confronta a dos problemas, de los que habla con bastante frecuencia. El primero es que no hay mucha gente que vaya a la Iglesia en países como Italia o Francia. Y no es un problema de ateísmo, porque nosotros los sociólogos sabemos que los ateos son pocos, sino de ateísmo práctico, la gente vive una vida frenética, siempre le falta tiempo y lo que elimina de su agenda es la misa, la religión. El primer problema para Francisco es cómo hablarle a ese hombre posmoderno.

"¿CÓMO ES QUE UN PAÍS DE TRADICIÓN CATÓLICA RENUNCIÓ A LOS NIÑOS?"

El segundo problema, del que habló el Papa en la audiencia de la última semana, es su sorpresa al saber que el país del mundo donde nacen menos niños no es China sino Italia. ¿Cómo es que un país de tradición católica renunció a los niños? ¿Cómo hablarle a esa gente que ha perdido su tradición, sus valores? ¿Cómo justificamos la misma existencia de la Iglesia? Y la respuesta que él da es: no hablemos de grandes escenarios, empecemos por las cosas pequeñas; ser buenos, misericordiosos, el cariño con los viejos, con los niños, el amor entre el hombre y la mujer, cuál es su sentido.

La historia nos dirá si tiene éxito esta estrategia. Sale en estos días un libo del vaticanista John Allen [El milagro Francisco: el interior de la transformación del Papa y la Iglesia], que cita mi teoría sobre el efecto Francisco. Para mí el efecto Francisco es que hay muchas personas que no se interesaban para nada en la Iglesia Católica y en razón del interés por la persona de Francisco regresan a interesarse por la Iglesia. Usted es periodista, le doy un pequeño ejemplo: en Italia los dos más grandes grupos de prensa empezaron a publicar dos revistas semanales con muchas fotografías y poco texto, no son instrumentos de reflexión, una se llama "Mi Papa" y la otra "Francisco". Uno vende más de un millón de ejemplares y el otro algo menos. Claro, el Papa Francisco es el primero que sabe que eso no soluciona todos los problemas y que ahora viene quizás lo más difícil que es como convertir esa popularidad, grande pero tal vez un poco superficial, pero cómo profundizarla y convertirla en algo más sólido.

"VAMOS A TENER UNA GENERACIÓN FRANCISCO COMO TUVIMOS UNA JUAN PABLO II"

¿Francisco es un Papa popular en Italia?

Sí, vemos una repetición de los primeros años de Juan Pablo II, cuando se dio el fenómeno de la generación dePapaboys, es decir, cuando se moderó la deserción de los jóvenes de la Iglesia, gracias a la popularidad de Karol Wojtyla. Años después, los sociólogos podemos decir que no fue un fenómeno pasajero. Y con Francisco está pasando algo similar. Vamos a tener una generación Francisco como tuvimos una Juan Pablo II.

Creo que Benedicto XVI ha tenido un rol de intelectual muy importante, se acercó por ejemplo a una parte del mundo intelectual y universitario -no necesariamente sólo conservador-. Se llegó incluso a hablar de "marxismo ratzingeriano", por los intelectuales marxistas que se acercaron a dialogar con él. Pero eso fue a nivel de elite. Francisco tiene gran éxito a nivel popular. El desafío es cómo traducir ese éxito en algo que vaya a durar, que no sea momentáneo y que se profundice; creo que el Papa conoce muy bien ese problema y se plantea cómo resolverlo.

"FRANCISCO COMPRENDE QUE LO PRINCIPAL ES CÓMO HABLAR A ESOS CRISTIANOS QUE SE SIENTEN ALEJADOS DE LA IGLESIA"

¿Puede generar un cambio estructural en la Iglesia este Papa?

Él mismo dice, en la entrevista que dio en estos días a un medio mexicano, que hay expectativas exageradas. Siempre el Papa dice que va a hacer reformas pero no revoluciones y creo que la postura muy práctica de Francisco, lo dice en esa entrevista, no la podemos reducir a si va a dar o no la comunión a los divorciados vueltos a casar... Eso es un aspecto que quizás no sea lo más importante, lo más importante es cómo a Iglesia acompaña a todas esas personas que están alejadas, cómo las respeta, cómo las acompaña, cómo las incluye, sin revolucionar su idea general del amor humano, de la castidad, de las relaciones entre hombres y mujeres.

Cada año, cuando empiezo mi curso de Sociología de la Religión, digo en chiste que muchos piensan que no sirve para nada esta materia pero al final comprenderán por qué sólo los homosexuales quieren casarse, sólo las mujeres ser sacerdotes y sólo los divorciados vueltos a casar quieren ir a misa y comulgar, porque parece que a esas reivindicaciones se reducen todos los problemas de la Iglesia. Y creo que Francisco comprende muy bien que esos problemas existen pero que lo principal es cómo hablar a esas personas que son cristianos pero se sienten alejadas de la Iglesia.

Yendo al tema del fundamentalismo, dramáticamente expresado con ISIS, ¿qué perspectiva ve: una superación de ese fenómeno o su agudización?

Primero, creo que hay que tener cuidado con la palabra fundamentalismo. La categoría sociológica que quizás más nos conviene usar es la de radicalización. En Oriente Medio, hay una competencia incluso entre grupos fundamentalistas. Es importante decir que no todos los fundamentalistas son terroristas, o matan cristianos, ponen bombas, porque los grupos fundamentalistas más grandes, que por supuesto tienen ideas que quizás no nos gustan, pretenden conseguir el poder participando de elecciones y ganándolas. Algunos se radicalizaron más y pasaron al terrorismo; eso es Al Qaeda. Y en 2014 surge el ISIS, que es una radicalización en la radicalización. La paradoja es que ISIS dice que Al Qaeda es demasiado moderada, porque en los espacios que los pequeños emiratos de Al Qaeda quieren islamizar tolera demasiado a las minorías. El ISIS es algo nuevo que, por lo menos en los últimos 1000 años, nunca había existido en el Islam, porque no dice solamente que el cristiano o el judío, el hindú o el miembro de otra minoría debe ser excluido del poder político en el territorio del califato; eso lo dice el fundamentalismo en general. No, dice que en el espacio perfectamente islamizado del califato, el cristiano, el miembro de la minoría, tiene tres alternativas, se convierte al Islam, se va al exilio o matamos al hombre y a la mujer la vendemos como esclava. Es una posición que, a ese nivel, y controlando espacios tan grandes, hace siglos que no existía, así que se ve que es como una avalancha esta radicalización.

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